MONEDA Y FINANCIACIÓN HALLESINT - Ing. Nicolás MANETTI CUSA -

MONEDA Y FINANCIACIÓN
«HALLESINT»

Desafío a todos los Economistas
que esperan de la política la solución
del problema económico de Latino América

La Moneda «Hallis»

La Fundación Hallesint

La Fundación Hallesint -Halles+Internacionales- entidad económica autónoma, actuará en el mundo por medio de Sedes Nacionales -una por cada nación- en conformidad a los Ocho Artículos de su Estatuto, que determina con absoluta precisión su actividad.

Es previsible y deseable que la gestión de cada Sede Nacional sea confiada al respectivo gobierno, que sin embargo en ningún momento tendrá que hacer la menor inversión y aún menos contribución, ni tomar a su cargo obligaciones de cualquier naturaleza.

La Moneda Política

Hoy la Moneda es un asunto político.

Cada Gobierno tiene el monopolio de la Moneda Nacional, que puede manejar a su antojo, olvidando que es una Unidad de Medida del Valor.

En realidad llega sólo a malograrla, ¡y muy raramente a rehabilitarla!

La adhesión de un Gobierno a la Fundación no implica la menor obligación, y consiste simplemente en la autorización a actuar en el país, pero sin ningún privilegio, exactamente como cualquier cambista. ¡Nada más!

Por otro lado cada gobierno puede tomar la gestión de la respectiva Sede Nacional de la Fundación, y en fin sería necio que un gobierno cobrara impuestos sobre las utilidades de la Fundación, pues el Estatuto dispone que todas las utilidades netas sean cobradas por el gobierno respectivo.

La Moneda Hallis

La Moneda de Cuenta "Hallis" rigurosamente definida y reglamentada por el Estatuto de la Fundación, es una Moneda Revolucionaria, a la vez que su concepción y actuación son tan sencillas, que cualquier persona –que no tenga la mente obcecada por teorías políticas monetarias- puede entenderla rápida y completamente en su esencia y su alcance.

Voy a presentarla paulatinamente. Sus características trascendentales son:

1- Su Valor Inalterable en el Tiempo, frente a las recíprocas oscilaciones de los mercados y del valor de las Monedas Nacionales.

2- Su posibilidad de Emisión Ilimitada sin provocar, en ningún momento, la menor inflación.

Ninguna Moneda Nacional –y aún menos el oro- puede alabarse de esas dos características; que sin embargo son indispensables en cualquier verdadera Moneda, que pretenda actuar como medida del Valor.

El Respaldo Monetario

El éxito de la Moneda Hallis está asegurado por su invariabilidad y su ilimitada disponibilidad.

Desde ya esto puede entrever, considerando –como voy a aclarar- que a cada Símbolo de la Fundación, expresado en "Hallis", corresponde invariablemente y necesariamente un respaldo inicial de valor igual y luego siempre creciente.

Se trata de algo muy diferente del respaldo en oro que tienen –cuando lo tienen- las Monedas nacionales, y que en general es inferior al total de la Emisión monetaria nacional.

Además ese respaldo mengua necesariamente cuando la Balanza comercial es negativa.

En fin: ¿por qué llamarlo respaldo, es decir garantía? Si nunca se ha leído que cuando la moneda se desvaloriza el gobierno: ¡reembolsa en oro esa moneda!

Los Gobiernos y el Hallesismo

Hoy los gobiernos de las grandes naciones conocen el Hallesismo o por lo menos la Moneda Hallis y la Fundación Hallesint, en su estructura y su alcance; pues su ofrecimiento empezó muchos años atrás; pero oficialmente nunca han iniciado el diálogo, ya sea por incomprensión, o bien por considerar a la Fundación como un competidor, a la vez que es su Salvador.

¡Se ha llegado hoy a la formación –automática, y sin acuerdo previo- de una virtual Conjura del Silencio!

El gobierno fascista, en Italia, fue más allá prescribiendo el Movimiento Hallesista, quemando todas las publicaciones hallesistas –más de cien libros en diez mil volúmenes-, acriminando a los exponentes, bajo el rubro de "delito ideológico" y encerrando al Fundador A.M.Trucco en el Manicomio de Roma, de donde salió, sólo para morir, -1940- dejando a la familia en la más absoluta pobreza.

El Hallesismo lucha heroicamente, sin parar nunca, contra el delictuoso silencio de los políticos, y no sólo no se da por vencido, sino que se alaba ¡de haber reducido al silencio… los conjurados del silencio!

El Salario Móvil

Hoy los gobiernos empiezan ya a sospechar su equivocación monetaria, buscando solucionar la crisis de sus monedas, debido justamente a falta de estabilidad y liquidez.

En esta búsqueda se han adelantado los Trabajadores –damnificados diariamente e hipócritamente, por la perenne devaluación de –todas- las monedas nacionales, y luego de sus salarios.

Han creído encontrar la solución en el Salario móvil, que corrige automáticamente el Salario monetario, que así queda anclado –en apariencia- a una virtual Moneda Invariable, pero que en la realidad está confiado a índices estadísticos muy discutibles, como demuestran las colosales huelgas –por reajuste del salario- que arrecian, también, donde está en vigencia ¡el Salario Móvil!

El triunfo del Hallesismo

Virtualmente la Moneda Hallis, por falta de cualquier crítica, ha triunfado ya en el Ring Monetario Mundial, donde han fracasado, en cambio, todas las otras propuestas monetarias.

Igualmente ha triunfado la Fundación Hallesint, pues, durante medio siglo, nunca nadie ha podido ni siquiera rasguñar en un libro, en una revista, en un artículo, en una conferencia, en una mesa redonda, etc., su Estatuto, ni sus afirmaciones, ni sus proposiciones.

Falta sólo la homologación del Match y del triunfo hallesista, que desde mucho tiempo se habría logrado, si existiera en el mundo una Entidad Internacional Económica –por supuesto apolítica-.

La Fundación Hallesint representa en este momento la única esperanza de Justicia Económica y, en particular, la Redención Económica y de las Naciones en desarrollo.

La Moneda Hallis es su llave mágica.

En fin voy a presentarla.

Las Monedas Nacionales

Las Monedas Nacionales, expresiones concretas de la Monedad Política, y que casi todos los hombres diariamente manejan empíricamente, sin comprenderlas, no son más, como en el pasado, discos de oro o de plata, con un valor intrínseco, sino hojas de papel en que cada gobierno afirma, que a simple presentación el Banco del Estado pagará al portador el importe indicado.

Pero ¿cómo lo pagará? ¡Entregando otros papeles iguales!

¿Cómo hemos llegado a esta situación tan ridícula?

En verdad, antes, estaba escrito que se habría entregado oro, sin embargo –antes de que los pueblos se dieran cuenta de la trampa- la palabra oro desapareció ¡y quedó el papel!

¿Cuánto vale, el dólar en el interior de EEUU? -No es más el gobierno político que lo determina; ni el contenido en oro— ¡del papel moneda! Es otro Gobierno, más poderoso: el Mercado, que establece diariamente, en dólares, los precios –de las mercaderías, del trabajo, etc.- y de reflejo, queda determinado el valor del dólar.

Devaluación e interés

La moneda nacional, no más anclada, provoca por su inestabilidad dos fenómenos gravemente perturbadores, que en cambio la Moneda Hallis logra dominar por completo, la devaluación y el interés.

Es indispensable ante todo puntualizar esos dos fenómenos, alejándonos notablemente de la Economía Política, hoy dominante.

La devaluación y el interés son dos fenómenos correlativos: el uno es causa del otro.

Es muy fácil demostrar que la devaluación hace aumentar el interés.

En efecto –por ejemplo- si un capitalista –que presta normalmente su dinero al 8% anual- se entera de que la moneda nacional ha aumentado su desvalorización anterior del 1% mensual, tendrá que pedir –por lo menos- el 20% anual.

Menos fácil –al revés- es demostrar que si el interés es muy elevado, la moneda nacional tendrá que devaluarse.

Y puesto que las actuales tasas de intereses son muy elevadas en todo el mundo, todas las monedas –repito todas- tendrán que devaluarse, burlando a la Política.

Voy a demostrar esta verdad ¡y algo más!

Demostraré ¡cuidado! En una página, que hasta la tasa del 5% anual –que parece tan inocua, pues es corriente, antes bien legal, es en cambio ¡tremendamente enorme!

El absurdo del Interés

Supongamos que un rico moribundo deja su herencia de un millón de dólares a la Sociedad para la protección de los animales, con la sola obligación de prelevar la milésima parte de la herencia -1.000 dólares- nada más que mil dólares –invirtiéndolos al 5% anual- a un interés compuesto durante 500 años, cobrando, en fin –por su cuenta- al vencimiento, la suma acumulada.

En pocos minutos, con una simple tabla de logaritmos, y con asombro de todos, nos encontraremos a los 500 años, con un importe superior al valor de todos los bienes, que hoy poseen todos los hombres de todas las naciones de la tierra, de manera que, en esta fantástica hipótesis, los animales con sólo 1.000 dólares actuales, invertidos al 5%, serían más ricos que todos los hombres de hoy.

¡El importe sería mayor de cuarenta millones de millones -40.000.000.000.000.- de dólares!

La Devaluación

Para que este acontecimiento no se realice, -y nada pensará que eso pueda ocurrir- es absolutamente necesario admitir que la Moneda –en nuestro caso: el dólar- tiene que devaluarse en medida muy notable durante los 500 años, para que se compense aunque parcialmente, ese absurdo y monstruoso supervalor.

¿Qué tendría que ocurrir si sobre todas las herencias se prelevara aún solamente el 1 por mil, para invertirlo en esa forma?

En general tenemos lógicamente que afirmar que la devaluación monetaria de todas las monedas nacionales hoy es necesaria para compensar en el tiempo los efectos –casi invisibles- pero tremendos del interés.

El Rédito Neto

Por otro lado la devaluación no puede superar el interés, pues en este caso los Prestadores –que no tienen obligación alguna de prestar su dinero- se abstendrían de conceder préstamos, en la espera de que las víctimas volverían, aceptando tasas de intereses más elevadas, superiores a la devaluación.

Si consideramos el interés depurado de la pérdida por la devaluación monetaria, llegaremos a la ganancia neta del prestador, y que llamaremos Rédito Neto, que tiene enorme importancia –como veremos- para la Moneda Hallis, y que es siempre positivo –por lo dicho- en un amplio promedio de operaciones, por supuesto.

El prestador requiere y exige siempre ese surplus sobre la devaluación –ese rédito neto al margen de la devaluación- y todos –legos y economistas- afirman que se trata de un derecho perfectamente justificado.

Hasta los Códigos Civiles –de las Naciones que los tienen- lo reconocen, y lo determinan ¡en el 5% anual!

En cambio los filósofos y muchas religiones niegan la legitimidad del interés.

¡El Concilio de Viena -1311- fue más allá, y decretó la nulidad de todas las legislaciones que no condenaran al interés!

Pero, en la realidad ¿pueden existir Ahorristas –no filántropos- que –siempre que se compensada la devaluación monetaria- prestan su dinero, sin pedir interés?

Préstamos sin Interés

¡Todos contestarán que no pueden existir!

Por lo tanto resultará enormemente asombroso lo que sigue:

"¡No sólo existen, en todo el mundo, hombres de negocios –no filántropos- que entregan su dinero, sin pedir intereses, sino que -¡increíble!- además renuncian a cualquier compensación, por la pérdida debida a la devaluación!"

¡No se trata de pequeñas cantidades de dinero!

En Argentina –hoy notoriamente en crisis- pues tiene el coeficiente de devaluación monetaria ¡más alto del mundo! –hay más de 200.000.000.000 –doscientos mil millones- de pesos, depositados en los bancos en cuenta corriente sin intereses y -¡lo que parece increíble!- sin la menor compensación por la devaluación.

Cabe agregar que la Argentina representa monetariamente menos del 1% -uno por ciento- de la Humanidad.

Es verdad que cada depositante tiene el derecho de cobrar, en cualquier momento, su dinero; pero es también verdad que esa masa monetaria depositada –y esto es muy importante para la Moneda Hallis- está muy firme en el tiempo, antes bien aumenta diariamente.

La llave del "Hallis"

Hemos visto que una masa monetaria -1.000 dólares- si queda inerte, se devalúa fatalmente en el tiempo; pero hemos visto también, en cambio, que esa masa monetaria invertida en las Empresas –aún sólo al 5%- produce utilidades en medida sorpresiva –cuarenta millones de millones de dólares a los 500 años-.

Este aumento desmedido, que depurado de la devaluación monetaria, hemos llamado Rédito Neto nos da la llave de la Moneda Hallis.

Cabe repetir y aclarar que si ese Rédito Neto no existiera, -por supuesto: en un amplio promedio de inversiones- los Ahorristas no harían más préstamos a la Empresa.

El hecho que, en cambio, todos los días –en todo el mundo se hacen inversiones, astronómicas, demuestra que los Prestadores –ahorristas, capitalistas- no pierden plata ¡antes bien cobran su Rédito Neto!

El secreto de la Empresa

¿De dónde sale ese Rédito Neto tan cuantioso?

La Economía Política –mejor dicho, la Política Económica- contesta en dos formas nebulosas y contradictorias:

La Economía Capitalista afirma, en forma dogmática, que se trata de un derecho sagrado del Capital: "como un grano de trigo produce una espiga con sus granos, ¡asimismo el Capital produce el interés!"

La Economía Comunista, en cambio afirma que se trata de una extorsión del Capital al Trabajo, pues esa "plus valía" ha sido arrancada a los Trabajadores, que necesitan trabajar para comer.

El Hallesismo, con toda serenidad afirma, y con toda claridad demuestra que ese Rédito Neto pertenece a la Empresa, a la cual el Capital lo ha arrancado, con la fuerza del Monopolio de la Financiación, que la Empresa necesita para actuar.

Aquí nace la pregunta:

"¿Dónde –a su vez- la Empresa ha encontrado y logrado no sólo este Rédito Neto, que le ha arrancado el Capital, sino que también sus ganancias –a menudo muy cuantiosas- que justifican la razón de ser de la Empresa misma?

Y he aquí la contestación sorpresiva, que da el Hallesismo:

"El Rédito Neto, arrancado por el Capital a la Empresa y también las Ganancias de las Empresas salen ambos del Ahorro de la Humanidad".

Vamos a aclarar esta respuesta tan original del Hallesismo.

El Ahorro de la Humanidad

La Humanidad es un Ahorrista excepcional, que ha acumulado, durante muchos milenios, su Ahorro, que sobrevive a la muerte de cada hombre.

El Ahorro de la Humanidad comprende la Ciencia, la Técnica, el Arte, la Medicina, los Idiomas, las Leyes, etc., como también los caminos, los puentes, los puertos, los monumentos, etc. y en fin un sinnúmero de recursos naturales, puestos al descubierto y desarrollados.

El Ahorro de la Humanidad:

-Es inmenso, casi infinito.

-No cuesta nada, para aprovecharlo.

-No se consume usándolo.

Aquí está el secreto de la Empresa, mejor dicho, de los Empresarios.

Para la comprensión de la Moneda Hallis no es necesario profundizar más, aquí, este asunto, que en cambio la literatura hallesista demuestra e ilustra en forma amplia y exhaustiva.

Nace el Hallis

La Moneda Hallis, el primer día, puede tener cualquier valor arbitrario, eso es, cualquier poder de compra, por ejemplo, el poder de compra que tiene hoy –repito hoy- un gramo de oro en el Mercado Mundial.

Es decir que hoy un Hallis –en nuestra hipótesis- valdrá un gramo de oro, de hoy.

Pero si mañana el oro –por un descubrimiento minero, químico, atómico, etc.- baja a un valor inferior –por ejemplo, a la mitad del valor actual-, el Hallis valdrá dos gramos de oro, para mantener su valor frente al Mercado Actual, cuyo precios en oro, habrán doblado también ellos, es decir, el Hallis tendrá un valor estable frente al Mercado Mundial.

¿Es posible todo eso?

Una Operación Fantástica

Vamos a considerar todos los Títulos Fructíferos, negociados en todas las Bolsas de una nación cualquiera expresando su cotización en oro de hoy.

Después de un año repetimos esa operación pero agregando todas las Utilidades –dividendos, revalúo declarado o latente, etc.- pero producidas durante el año, expresando todo en oro de hoy.

No hay duda de que "globalmente" nos encontraremos frente a un sobrante. –Rédito Neto-.

Supongamos que ese sobrante sea el3% de la Inversión, siempre en oro de hoy.

Claro está que si en cambio de considerar todos los Títulos Fructíferos de la nación, consideramos sólo la mitad, la décima, la milésima parte de ellos, pero ¡cuidado! Tomando cada vez la misma fracción de cada emisión, el promedio de las utilidades quedará inalterado en su porcentaje, -el 3% de nuestra hipótesis anterior-.

Una Operación Real

Supongamos ahora, y este es el punto culminante, que una Sede Nacional de la Fundación invierte, por ejemplo, una suma de dinero, correspondiente al valor de hoy de un millón de gramos de oro, en la compra de esos Títulos, en la forma arriba indicada, y al mismo tiempo ofrezca en venta al Público, al precio de hoy de un gramo de oro, un millón de Certificados, del valor nominal de un gramo de oro de hoy, dando, por supuesto en garantía los Títulos comprados, incluyendo naturalmente las utilidades futuras de esos Títulos.

Si el público compra esos Certificados, que llamaremos "Cheques Hallesint", aquella Sede de la Fundación recobrará todo el dinero gastado y nada más; a la vez que los Compradores de los Certificados quedarán con los Cheques Hallesint, cuyo valor inicial será igual a su valor nominal, y luego creciente.

¿El público comprará esos Cheques Hallesint?

El Hallis en el Mundo

El público los comprará sin duda. Acordémonos de los 200.000.000.000 de Pesos argentinos entregados en c/c a los Bancos, sin cobrar intereses, y con la seguridad de una devaluación monetaria del 3% mensual -36% anual-.

¡Qué diferencia con los Cheques Hallesint! ¡Reembolsables a la vista como una c/c y en Hallis de valor invariable!

Sin embargo no todos se habrán dado cuenta de que esos Cheques Hallesint podrán actuar, y actuarán –sin la menor coacción- como Moneda Mundial.

Vamos a aclarar terminantemente el asunto.

1. Un primer paso adelante.

Todas las otras Sedes Nacionales harán también ellas esa misma operación –compra de Títulos Fructíferos del País, y emisión de los Certificados –Cheques Hallesint-

Por lo tanto todas las Sedes Nacionales se encontrarán con una Moneda Invariable y sin posibilidad de Inflación, del valor constante de un gramo de oro de hoy, es decir, que habrá perfecta equivalencia entre todos los Cheques Hallesint de todas las Sedes Nacionales.

2. Las Utilidades de las Inversiones, que –lo hemos dicho ya- pertenecen a los Compradores de los Cheques Hallesint, -en su conjunto- no se distribuyen, sino que quedan como reserva –verdadera y no ilusoria reserva monetaria- para garantizar el reembolso a la vista de los Cheques Hallesint en moneda nacional, compensando las inevitables devaluaciones monetarias.

Por eso puede garantizar la constancia de valor del Cheque Hallesint y su calidad de Moneda Invariable.

Todos los Cheques Hallesint de todas las Sedes Nacionales tendrán un valor único del Hallis –un gramo de oro de hoy- y por lo tanto la circulación mundial del Hallis está asegurada.

Se podrá pensar que algún gobierno por ignorancia o por equivocación ponga trabas a esa circulación en su territorio; sin embargo anticipamos ahora y demostraremos después, que eso no va a ocurrir, antes bien los gobiernos serán los mejores aliados.

3. La emisión de los Cheques Hallesint es ilimitada, sin que nunca se pueda provocar inflación.

En efecto cada Cheque Hallesint es simplemente un certificado de Depósito, que en sentido monetario no difiere en absoluto de un Certificado de Depósito en c/c o en una Caja de Ahorro.

La emisión ilimitada se presenta como algo sorpresivo, pues se "piensa" ¿¿¿en monedas nacionales??? sin respaldo o en un comerciante que en víspera de su quiebra, firma pagarés sin limitación con la esperanza de salvarse.

En nuestro caso hay, en cambio, respaldo igual y creciente. Tampoco se puede pensar en una ley –equivocada por supuesto- que limite la emisión de Cheques Hallesint.

¿Acaso se podrían limitar los Depósitos en las Cajas de Ahorro y las Cuentas Corrientes en los Bancos?

4. Aclaremos: la Fundación no tiene, repetimos, ningún límite, en la emisión de los Cheques Hallesint, pero en cambio, por razones comprensibles, y que examinaremos en su oportunidad, puede limitar la emisión de Cheques Hallesint, por parte de cada Sede Nacional.

El art. 5 del Estatuto dice:

"Cada Sede Nacional puede pedir a la Sede Central la cantidad de Cheques Hallesint que quiera, hasta llegar, en total, al valor de las Importaciones Nacionales del año anterior".

Este límite es contingente, y la Fundación podrá ampliarlo oportunamente –con un criterio único, igual para todas las Sedes- a su insindicable juicio.

5. Hemos presentado el Hallis en un primer momento, imaginando una inversión equivalente a un millón de gramos de oro de hoy.

Ha llegado el momento de confesar, mejor dicho, de constatar que no es necesaria esta inversión inicial, que en cambio es necesaria –la ley interviene en estos casos- cuando se quiere constituir un Banco o cualquier entidad que acepta –mejor dicho, pide- depósitos de dinero.

El Estatuto de la Fundación no habla de Capital Social –aparte de un Fondo Inicial relativamente muy modesto- para los gastos burocráticos y los trámites de constitución.

El art. 3 del Estatuto dice terminantemente:

"El patrimonio de la Fundación es constituido esencialmente por el presente Estatuto".

La entrega de cada Cheque Hallis se efectúa después de haber recibido su importe en monedas nacionales –a la cotización del día-.

El dinero cobrado es intangible, pues está destinado –con las modalidades del Estatuto- a la compra de Títulos Fructíferos del país, que, art.5 no se pueden vender nunca.

En ningún momento se han necesitado inversiones, préstamos, subvenciones, anticipos, ayudas, leyes especiales, ¡nada!

He aquí como nace y actúa, sin previos acuerdos políticos nacionales o internacionales la Moneda Hallis Invariable e Inquebrantable, que no conoce la Inflación, y sobre la cual, como veremos, se eleva la trascendental Financiación Hallesint, automática e ilimitada, que permitirá –en todo el mundo- el desarrollo de la Empresa –hoy privilegio de una minoría de hombres en una minoría de naciones- aprovechando la Técnica inagotable que hoy, y aún más mañana, ¡se adelanta a nuestra fantasía misma!

 

II

La Financiación Hallesint

La Empresa

El progreso económico de la Humanidad es debido especialmente a los adelantos de la Técnica –en el sentido más amplio de la palabra-, pero este progreso ¡cuidado! Ha sido, y es alcanzado diariamente, en todo el mundo, por la concreta actuación de la Empresa.

El Ahorro

La Empresa para actuar necesita del Trabajo de los Trabajadores –que, en general, nunca faltan- y del Ahorro de los Ahorristas, que en cambio no siempre se logra conseguir.

Si falta el Ahorro Inicial, la Empresa, aún cuando llega a nacer, languidece, y en fin muere.

Si en cambio la Empresa logra aprovechar el Ahorro, en forma adecuada y conveniente, en general se desarrolla produciendo nuevo Ahorro.

Si el Ahorro así producido se reinvierte en la Empresa, y así en adelante, la Empresa llega a dimensiones siempre mayores, imponentes, y que hasta dan la impresión de una creación de la nada ¡casi de un milagro!

La Financiación

El Préstamo –o la contribución- que el Ahorro entrega a la Empresa se llaman Financiación.

La Financiación puede ser conspicua o bien mínima como una levadura, pero nunca puede faltar.

Una guerra de conquista o de liberación puede requerir como financiación el Ahorro de la entera nación.

El descubrimiento de América fue financiado por tres carabelas y nada más.

El Ahorro y la Empresa

El Ahorro invertido en la Empresa participa en las ganancias de la Empresa en medida muy variable, pero tan menos cuanto mayor es el Ahorro ofrecido en el Mercado.

Hablando de la Moneda Hallis, hemos visto que si el Ahorro en el Mercado fuera muy abundante, casi ilimitado, el Ahorrista ganaría muy poco, casi nada, por la recíproca competencia de los Ahorristas.

En este caso, en cambio, la Empresa se desarrollaría en medida imponente, casi fantástica.

La Fundación Hallesint, como veremos, sigue este rumbo, superando las fronteras nacionales, y poniendo a disposición de la Empresa, el Ahorro mundial.

Las Ganancias de la Empresa

Todos encuentran muy obvio que la Empresa produzca ganancias, pero ni los legos, ni los economistas contestan con claridad a la pregunta: ¿de dónde la Empresa recaba sus ganancias?

El Hallesismo, en forma absolutamente original, contesta sencillamente –lo hemos visto ya tratando de la Moneda Hallis pero conviene repetirlo- que las Empresas –todas- aprovechan en medida diferente, pero constantemente, el Ahorro de la Humanidad.

Y si, por cualquier razón, no logran aprovecharlo, fracasan.

El Ahorro de la Humanidad

Repetimos, aclarando, lo que hemos dicho, hablando de la Moneda Hallis.

El Ahorro de la Humanidad se ha formado y acumulado, durante muchos milenios, en medida creciente, sobreviviendo a la muerte de cada hombre.

Comprende la Ciencia, la Técnica, las Artes, la Medicina, los Idiomas, las Leyes, etc., como también los caminos, los puertos, los puentes, los canales, los monumentos, las bibliotecas, etc., y un sinnúmero de recursos naturales puestos al descubrimiento y desarrollados.

Tiene tres características trascendentales, que lo diferencia de cualquier Ahorro Particular, ya sea individual que colectivo, y las repetimos, para que nos ayuden a comprender porque hablamos de Financiación sin Límites:

a- Es inmenso, casi inconmensurable.

b- No cuesta nada, para aprovecharlo.

c- No se consume usándolo.

La Empresa es una Obra de Arte

La Empresa, creadora del Ahorro, levadura del Desarrollo, madre del Progreso es la manifestación económica de la Libertad, y es exactamente el opuesto de la Burocracia, que sin duda es necesaria, pero es siempre árida, sórdida, mezquina y estéril, símbolo de la mecanización intelectual.

La Empresa, en cambio, representa: Habilidad, Preparación, Intuición, Acierto, Individualidad, Perspicacia, Reflexión, Equilibrio, Genialidad, Vocación.

La Empresa requiere:

Coraje, Arrojo, Valor, Anhelo, Audacia, Osadía, Entusiasmo, Pasión.

La Empresa es animada por:

Fe, Ambición, Voluntad, Carácter, Firmeza, Fortaleza, Perseverancia, Tesón, Espíritu Creador.

La Empresa es una Obra de Arte.

La Primera Traba de la Empresa

La Empresa –aparte de eventuales dificultades circunstanciales- se enfrenta con dos trabas muy graves.

La primera traba –la hemos visto ya-, es la necesidad de Ahorro, desde el momento de su concepción en la mente del Empresario, hasta cuando llega al nivel productivo.

La Empresa es como un niño que necesita ropa y alimentos para sobrevivir y crecer, hasta el momento, en que puede vivir con sus propios medios y recursos.

¡Cuantas Empresas han fracasado por falta de capitales! ¡Y cuantos geniales inventores han muerto en la pobreza o en el manicomio por falta de financiación!

¡Y no olvidemos a América Latina que no llega a salir de su actual subdesarrollo, únicamente por falta de financiación! ¡que espera de los corazones extranjeros y todavía no se ha dado cuenta de que ¡sólo el Plan Hallesint puede proporcionarle!

La Segunda Traba de la Empresa

La Empresa tiene la tarea de producir, pero también la de vender su producción.

Ahora bien, la posibilidad de vender puede llegar a un límite no superable, no por culpa de la Empresa, sino por ¡falta de compradores!

En este caso la Empresa queda ahogada en la abundancia de su misma producción, y si no puede volver atrás, corre el peligro de quiebra.

Cuando eso ocurre, la Empresa empieza buscando mercados en el exterior, con el arma del dumping, pero que tiene una limitación. Y cuando el peligro se manifiesta en la mayoría de las empresas de una nación, se puede llegar y se ha llegado a la guerra, para la conquista de Mercados en el exterior.

La Solución Hallesint

La Fundación Hallesint enfrenta las dos trabas, logrando una Solución Única, Común y Simultánea, con asombro de todos.

Vamos a desarrollar el tema en forma gradual, presentando, ante todo, la Solución Teórica del Problema, luego la Solución Técnica, para demostrar que estamos en la realidad, y en fin la Solución Práctica inmediatamente actuable, ofrecida por la Fundación Hallesint, al margen de la Política, con la adhesión entusiasta de los Gobiernos, de los Empresarios y de los Pueblos de todo el Mundo.

La Solución Teórica -Analogía-

La Solución Teórica es muy sencilla. Además una analogía nos ayudará mucho.

Si hay, en una región cualquiera del mundo dos territorios limítrofes: uno aguanoso –pantano- y otro árido –desierto-, se podrá –teóricamente- transformar los dos territorios en dos jardines lozanos y florecientes, haciendo llegar el agua exuberante del pantano hasta el desierto sediento.

En nuestro caso tenemos: por un lado Empresas que necesitan capitales; aclaremos: maquinarias, motores, aparatos, productos, patentes, etc. y por otro lado Empresas, que producen y ofrecen todo eso, en demasía –superproducción- ansiando venderlo.

La Solución Técnica sale de inmediato: compensar aquella deficiencia con esta exhuberancia, con ventajas para todos.

En otras palabras; la traba de la superproducción se transforma en Ahorro para fecundar –financiar- la Empresa en desarrollo.

Y esta Solución aunque teórica, nos sugiere algo más muy interesante.

En efecto, después de efectuada esa compensación, el asunto no habrá terminado: las Empresas desarrolladas, podrán seguir –y con costos decrecientes- en su superproducción, a la vez que las Empresas en desarrollo no se habrán agotado, y seguirán pidiendo, como Ahorro de financiación esa nueva superproducción, con evidente ventaja para todos.

La Solución Técnica

Hemos visto la posibilidad –teórica, si, pero no en el sentido despectivo de utópica- de hacer superar a las Empresas las dos trabas, cuya importancia y peligrosidad no se pueden menoscabar.

La Solución Técnica que vamos a presentar, no es la solución final, pero prepara, a su vez, la Solución Práctica, concreta e inmediatamente realizable ofrecida por la Fundación Hallesint.

Aclaremos este punto con un ejemplo.

El Proyecto técnico de una comunicación submarina entre Francia e Inglaterra está listo, y es una solución técnica, aprobada pro todos los técnicos.

El hecho de que todavía el proyecto no se ha realizado no se puede culpar a la solución técnica sino a razones circunstanciales –gastos elevados, celos políticos, consideraciones estratégicas, etc.-

Algo semejante ocurre con nuestra Solución Técnica.

En nuestro caso podemos agregar algo más. La Solución Técnica que buscamos, la encontramos aunque en cierne ¡en el interior de cada nación!

En cada nación nos encontramos con Empresas nacientes, financiadas por el Ahorro de Empresas ya desarrolladas.

Pero aquel desarrollo llega sólo –a los confines políticos de la respectiva nación, pues allá se encuentran barreras aduaneras inexorables y más allá –otras monedas, otras leyes, otros impuestos ¡otra economía!

Claro está –por lo tanto- que se trata de algo reducido al tamaño de las cientos de naciones del mundo, aisladas entre ellas y empeñadas en una enconada guerra fría económica, que ni siquiera la hipocresía diplomática logra disfrazar.

Contra este aislamiento encontramos tentativas muy significativas, como el Mercado Común Europeo, pero que son en realidad, alianzas de defensa y de ofensa, más que ejemplos de ¡fraternidad económica mundial!

Consideremos los Estados Unidos de América.

Nos encontramos frente a cincuenta Estados muy diferentes entre si, por composición étnica, leyes civiles, leyes penales, organización administrativa, tributaria, fiscales, etc.

Todos esos Estados son unidos entre ellos, por una Economía Única, que los transforma en un bloque compacto, próspero, poderosos e inexpugnable, donde las dos trabas resultan –en general- fácilmente superables, pues los límites de las fronteras han sido corridos y trastocados, permitiendo financiar, sin dificultades, una industria en Los Ángeles con Ahorro de Nueva Cork, y desahogar los autos de Detroit a San Francisco, y hasta a Alaska, sin encontrar Trabas que nos preocupen.

He aquí, justamente aquí, que nos encontramos con nuestra Solución Técnica.

La Solución Técnica que buscábamos es La Unificación de la Economía de todas las Naciones del Mundo.

La Fundación Hallesint sigue ese rumbo.

La Solución Práctica

Si todas las Naciones del Mundo, quedando políticamente independientes se unieran entre ellas, constituyendo los Estados unidos del Mundo, a semejanza de Norte América, las dos trabas quedarían superadas ¡y acaso la Fundación sería innecesaria!

Pero una semejante idea, en este momento histórico, no encontraría acogida ni siquiera en la mente de un idealista soñador, y los –muy pocos- que se ocupan –con seriedad- de problemas universales de esta naturaleza, hablan hoy, en cambio, de guerra atómica y química entre Oriente y Occidente ¡y de la eventual destrucción de la humanidad!

Por supuesto, no es esta la Solución que buscábamos.

Sin embargo no tenemos que desanimarnos.

Tenemos un antecedente muy valioso.

Hablar hoy de unificar todas las Monedas del Mundo, es decir quitar a los gobiernos el monopolio de sus monedas nacionales, es algo absurdo; y sin embargo, hemos demostrado ya, que la Moneda Hallis tendrá aceptación universal –de hecho, no de derecho-.

La Moneda Hallis será acogida y reconocida por los Pueblos y los Gobiernos que hoy están obligados a pagar sus importaciones en dólares, libras, marcos, etc. que ellos no tienen, y que pueden conseguir sólo exportando lo más posible; y ahogando sus importaciones.

La Moneda Hallis actúa como un Idioma Universal –si existiera-, que, sin coacción, se sobreponga a los idiomas y literaturas nacionales.

Vamos a buscar nuestra Solución justamente con la ayuda de la Moneda Hallis.

Supongamos que una Empresa para desarrollarse, tenga que comprar en el Exterior –en una Nación Industrial, exportadora, Ahorrista- Maquinarias por cien millones de dólares.

Normalmente puede hacerlo, pagando el importe en varios años, en dólares, dando, por supuesto como prenda las maquinarias mismas.

Sin embargo, en una Nación en desarrollo, el gobierno no queda indiferente, frente a esta operación, considerando que por el hecho mismo de estar en desarrollo, enfrenta el problema de la falta de dólares.

El Gobierno por lo tanto, interviene y obstaculiza la compra, poniendo recargos monstruosos a la importación o vetándola terminantemente o bien –si fuera necesario- buscando, - con concesiones políticas- préstamos en dólares, para pagar la importación.

¡Hoy es este el panorama!

La Fundación Hallesint interviene y por medio de la Moneda Hallis soluciona el problema, entregando al Importador los Hallis correspondientes contra Monedas Nacionales al cambio del día.

La Fundación Hallesint aparece como una Mina de Oro –o de dólares- que puede producir oro, sin limitación, pero a un costo igual al valor mundial del oro; una Mina, que no da ganancias –en verdad la Moneda Hallis da ganancias, que se entregan al gobierno- pero que puede transformar, sin limitación, la Moneda Nacional al oro, al cambio del día; a la vez que hoy el costo del oro –o del dólar- sube cuando aumenta el pedido, justamente por el aumento de las importaciones.

Este es el punto crucial, que merece reflexión.

Sin embargo la Moneda Hallis, que nos ha allanado el camino, no puede acompañarnos más adelante. El art. 5 del Estatuto de la Fundación limita –y con razón- la emisión de las Monedas Hallis, en cada Sede Nacional, hasta el valor de la importación de la respectiva nación en el año anterior.

Cabe agregar que, por otro lado cada Sede Nacional tiene que estar –en cualquier momento- en condiciones de vender Cheques Hallesint por cualquier importe.

En esta aparente contradicción que luego aclararemos está el secreto final de la Financiación Hallesint.

El art. 5 del Estatuto de la Fundación dispone que cada Sede Nacional pueda emitir Bonos Hallesint, en Moneda Hallis.

Los Bonos Hallesint difieren de los Cheques Hallesint sólo en lo siguiente:

A) Son reembolsables solamente en la Sede que los ha emitido –a la vez que los Cheques Hallesint son reembolsables en cualquier Sede.

B) Tienen un valor creciente, en concepto de acumulación de intereses, cuyo importe es determinado periódicamente por la Sede Emisora a su insidencable juicio.

C) Pueden emitirse sin límite.

Consideremos la Gráfica Nº 1:

Financiación Internacional Actual, en la cual –por sencillez- supongamos que existan solamente dos naciones:

a- Industrial, exportadora, ahorrista.

z- En desarrollo, importadora, deudora.

La fábrica –A- entrega su producción a la Empresa –Z- pero pide, a corto plazo, el pago en moneda fuerte –por ejemplo: dólares-. Los recursos son rápidamente agotados. En efecto la Empresa Z, después de haber vendido el primer lote de Acciones en la Bolsa, y cobrado el precio –en Monedas Z- pide al Banco Central Z –o a un cambista- la conversión de esas Monedas en Dólares, que se apresura a enviar a la Fábrica A, en pago de la Mercadería, que necesitaba.

¡Sin embargo muy pronto caen las ilusiones!

Empieza la Bolsa por falta de Ahorro disponible a no comprar más acciones de la Empresa Z, y eso es suficiente para una quiebra; pero hay algo más: el cambio de Moneda Z en dólares en el Banco Central Z se presenta, cada día más, muy difícil.

El Banco Central Z no dice no: pero hace algo peor, aumenta el precio del dólar en una forma hipócrita y monstruosa: en la realidad declara un precio oficial por el dólar pero… hace pagar un recargo, que a menudo llega al 150% del valor de la mercadería y que, agregando derechos y otros gastos, -que no se pagan en Moneda Nacional, sino… ¡en dólares! Se transforma en 200%. ¡En total se pagan 3 dólares en cambio de 1 dólar!

No se trata sólo de hambre fiscal de dinero, sino de un propósito deliberado y declarado ¡cortar las importaciones!

El Gobierno, en defensa de la moneda nacional, inicia una guerra –de facto- no declarada, en el campo económico y fiscal contra la Empresa.

Frente a esta situación la Empresa ¡se desalienta y se rinde!

¡Empieza la espiral infernal del subdesarrollo!

Antes de pasar a la Gráfica Nº 2 –Financiación Hallesint- tenemos que poner en evidencia la suerte que han tenido los dólares que la Empresa Z había enviado a la Fábrica A. Claro está que la Fábrica A se ha apresurado a cambiar esos dólares en Moneda A, pero vamos a seguir ahora esas Monedas A hasta la Bolsa A donde la Fábrica A las ha cambiado en Títulos de Ahorro.

Vamos a aclarar mejor todo eso, porque es esencial para la demostración.

La Fábrica A ha enviado la Mercadería a la Empresa Z, prelevándola a su superproducción, pues hemos supuesto que estamos, en la Nación Industrial, es decir en una Nación que está en la fase de Ahorro.

Afortunadamente hoy estamos en una crisis mundial de sobreproducción; y en cualquier rama de la industria mundial hay ofertas competitivas, y se concederían plazos de pago hasta más de diez años, siempre que se pudieran dar todas las garantías correspondientes.

Por eso, es decir, porque hoy no se pueden dar esas garantías, las naciones en desarrollo no pueden encontrar créditos a largo plazo en el exterior.

Y puesto que, en cambio, la Fundación –como veremos- puede dar esas garantías, -justamente por eso- podemos hablar de una Financiación Automática Hallesint.

Antes de abandonar la Gráfica Nº 1, hagamos dos aclaraciones más.

Ante todo la Fábrica A que ha recibido las Monedas A a cambio de los dólares, podría quedarse con esas monedas, pero, si es verdad que está en sobreproducción, esas monedas constituirían –en parte notable una supervención, es decir: Ahorro.

Por eso la Gráfica indica que la Fábrica invierte esas Monedas, en la Bolsa, comprando Títulos de Ahorro –de la Nación A, por supuesto-.

La segunda aclaración se refiere a los dólares que entrega el Banco Central Z, -o los cambistas- y que hemos visto son muy escasos. En efecto esos dólares vienen del saldo de la Balanza Comercial de la Nación Z; que es Importadora, es decir que tiene en general un saldo negativo; y cuando es positivo, sirve para pagar ¡los intereses de la deuda exterior!

Por eso en la Gráfica hemos notado una solución –hoy muy raquítica, y no económica, sino política-: los Préstamos en dólares que la Nación Z obtiene ¡en cambio de concesiones, renuncias y anuencias políticas!

La Gráfica Nº 2 –Financiación Hallesint- es muy parecida a la anterior, pero revela la intervención revolucionaria de la Fundación Hallesint.

Lo que se nota enseguida es la substitución de los Bancos Centrales, -que hoy manejan directamente o indirectamente los dólares en las naciones en desarrollo- con las Sedes Nacionales de la Fundación, y luego una circulación de Cheques Hallesint, y Bonos Hallesint, en lugar de dólares.

Sea dicho de paso, que nadie piensa de modificar en lo mínimo los Bancos Centrales.

Al contrario la Fundación da un enorme alivio a los Bancos Centrales, que no serán más, como ahora, verdugos involuntarios de la Economía Nacional, sino colaboradores serenos y satisfechos del desarrollo del país.

Siguiendo la Gráfica Nº 2, notamos:

La Empresa Z vende en la Bolsa Z un primer lote de sus Acciones y cobra su importe en Moneda Z, que envía a la Sede Hallesint Z en cambio de Cheques H.

Luego envía esos Cheques H –como en la Gráfica Nº 1, enviaba los dólares- a la Fábrica A retirando la Mercadería que necesitaba.

Todo como antes, pero Cheques H en cambio de dólares.

Sin embargo pasa algo.

La Sede H de Z por el Art. 5 del Estatuto, tiene la obligación de invertir sus disponibilidades en Moneda Nacional, comprando en la Bolsa Títulos Fructíferos ya cotizados.

Por otro lado, la misma Sede H de Z tiene –art.5- que reintegrar los Cheques H vendidos a la Empresa Z, y no tiene otro recurso que comprarlos en las otras Sedes de la Fundación.

Supongamos que las compras en la Sede H de A como indica la Gráfica Nº 2.

Nos encontramos con este problema ¡que la Sede H de Z no tiene Monedas A para comprar esos Cheques!

Aquí interviene el art. 5 que autoriza el intercambio sin límite –entre todas las Sedes H- de Cheques y Bonos.

La Sede H de A dispone de un sobrante de Cheques H –por tratarse de una Nación Exportadora, pues tiene un saldo positivo en su balanza comercial-, y será dichosa de permutar Cheques infructíferos por Bonos Fructíferos. Al final tendremos en la Nación Z lo siguiente:

La Empresa Z ha obtenido la Mercadería que necesitaba y la ha pagado.

La Sede H de Z, ha sido reintegrada de sus Cheques H, y compensa los Bonos H de Z –que ha entregado a la Sede H de A- con los Títulos Fructíferos Z, que había comprado.

La Bolsa Z ha aumentado –con las acciones de la Empresa Z-, el total de las Acciones de su "pizarra", debido al Ahorro Fresco, entregado por al Sede H de Z.

Este resultado nos da la llave de la Financiación Automática Hallesint.

En efecto nos encontramos como en el momento inicial, y podremos repetir –siempre que al Empresa Z lo merezca- la venta de Acciones de la Empresa Z, etc.

Se podrán repetir todas las operaciones –sin límite- siempre que la Empresa Z, u otras Empresas lo deseen y el Mercado Accionario quiera comprar sus Acciones.

Vamos ahora a considerar lo que ha pasado en la Nación A.

La Fábrica A ha recibido los Cheques H de la Empresa Z y los cambia, en Monedas A, en la Sede H de A. Con estas Monedas A, compra, en la Bolsa A, Títulos de Ahorro –como hemos aclarado ya, en la Gráfica Nº 1.

La Sede H de A, con esos Cheques H, recibidos de la Fábrica A, reintegra su masa de Cheques H compensando los que había entregado a la Sede H de Z; pero ahora tiene que reintegrar también las Monedas H que ha entregado a la Fábrica A.

Por eso emitirá y venderá en la Bolsa A un importe igual de sus Bonos H de A, -pero que darán un interés inferior al interés que dan los Bonos H de Z, por tratarse de una Nación Ahorrista, cobrando Monedas A.

Al final la Sede H de A se encontrará como antes y luego ganará la diferencia de interés entre los Bonos Z y los Bonos A.

Para la mejor y completa comprensión de la Gráfica Nº 2, puede ser útil mirarla en forma sintética; reconociendo ante todo su armónica configuración, frente al aspecto claudicantes de la Gráfica Nº 1, que además adolece de una marcha imperdonable –préstamos políticos-.

En la Gráfica Nº 2 encontramos en su interior tres circulaciones monetarias –Monedas A, Cheques H y Monedas Z- que pueden actuar sin necesitar, en ningún momento, nueva alimentación monetaria del exterior.

Encontramos en su periferia una circulación que demuestra la transformación gradual de las Acciones de la Empresa Z en Mercadería de la Fábrica A.

- La Empresa Z vende sus acciones, contra Monedas Z en

- La Bolsa Z, que vende sus Acciones cotizadas contra Monedas Z a

- La Sede H de Z, que permuta sus Bonos H de Z, contra Cheques Z

- Con la Sede H de A que vende sus Bonos H de A contra Monedas A

- En la Bolsa A, que vende sus Títulos de Ahorro contra Monedas A

- A la Fábrica A, que vende su mercadería contra Cheques H a

- La Empresa Z, cerrando el ciclo.

El Balance final es totalmente satisfactorio.

La Fábrica A ha vendido su superproducción.

La Empresa Z ha logrado su financiación ilimitada.

La Sede H de Z gana la diferencia de intereses entre las Acciones Cotizadas y sus Bonos H de Z.

La Sede H de A gana la diferencia de intereses entre los Bonos H de A y los Bonos H de Z.

Los Bancos Centrales quedan aliviados del Problema Monetario.

Las Bolsas quedan aliviadas por la llegada de Ahorro Fresco.

Las Naciones Exportadoras desbaratan el espectro de la sobreproducción.

Las Naciones en Desarrollo se salvan de la espiral infernal del subdesarrollo.

En nuestras Gráficas 1 y 2 hemos considerado solamente dos Naciones A y Z de tipo diferente: A –Industrial, Exportadora, Ahorrista-, y Z –en Desarrollo, Importadora, Deudora-.

En la realidad nos encontraremos, en cambio, con más de cientos de Naciones, cada una en muy diferentes condiciones financieras.

Las Sedes Nacionales H de estas naciones van a constituir un Mercado muy Especial, donde se venden solamente Bonos H, con tasas de intereses muy bajas –alrededor del 2% anuales- pero diferentes entre sí, y que se pueden comprar sólo con Cheques H.

Vendedores y Compradores son empujados a efectuar terminantemente las operaciones de compra-venta, pues las Sedes Vendedoras de Bonos Z necesitan los Cheques H para corresponder a la condición ineludible –art. 5 del Estatuto- de vender desde sus ventanillas, sin limitación Cheques H; a la vez que las Sedes Compradoras de Bonos Z tienen el evidente deseo de cambiar sus Cheques H Infructíferos con Bonos H Fructíferos.

Así termina la presentación de la Financiación Hallesint, que hemos demostrado –aunque en forma somera- automática al margen de la política y prácticamente ilimitada.

Conclusión:

Hemos presentado las Soluciones de los dos Problemas que hoy agobian la Economía Mundial: la Moneda Técnica Invariables, y la Financiación Automática Ilimitada.

La Actuación de la Fundación Hallesint será enormemente satisfactoria para todos:

En Primer Lugar la Empresa encontrando la Financiación, que buscaba, podrá desarrollarse sin límites, mientras se multiplican los Empresarios en el Mundo, saturando todos los renglones de la Técnica, y aprovechando todos los recursos naturales.

En Segundo Lugar, el Trabajo frente al nuevo imponente pedido de los Trabajadores, provocado justamente por la expansión de la Empresa, podrá conseguir mejores salarios, hasta el tope de sus reivindicaciones, es decir, hasta cuando los Empresarios menos valientes, no pudiendo pagar salarios demasiado elevados, anulan el pedido de Trabajadores y así se restablece el equilibrio.

En Tercer Lugar, el Ahorro saldrá ganando por la constancia de valor de la Moneda Hallis, -mucho mejor que el dólar- y que dará tranquilidad y seguridad a los jubilados, pensionados, asegurados, etc. y dará también estabilidad y seriedad al Salario Móvil, hoy calculado en forma muy discutible.

Tenemos que aclarar algo más: Mañana el desarrollo de la Empresa en el Mundo –en medida hoy no sospechada- hará bajar los costos de producción y luego los precios de venta, de manera que el valor constante de la Moneda Hallis permitirá comprar más, ¡con la misma moneda!

¿Qué se opone al surgir de la Fundación Hallesint?

En este momento el Hallesismo se encuentra como un Boxeador invencible, pero no profesional, que desde el Ring desafía a todos los Campeones.

Estos comprenden el peligro de una derrota, y se encuentran solidarios ¡en rechazar con desdén el desafío!

¿Hasta cuándo?

¡Se acerca muy rápidamente el día en que el Hallesismo alumbrará al Mundo!

Buenos Aires, 1966 -Casilla Correo 1565-
N. Manetti Cusa.


FUNDACIÓN HALLESINT

ESTATUTOS

Artículo 1 –OBJETO Y FUNCIONES

La Fundación Hallesint tiene como objeto alcanzar el equilibrio económico social, y encauzar el egoísmo humano hacia el mejoramiento del nivel de vida espiritual y material de la humanidad.

El medio Técnico que adoptará la Fundación para desempeñar su actividad será la unificación de las relaciones económicas, dando la prioridad a la unificación monetaria, y luego a la unificación mercantil, que será su obvio y necesario complemento.

La acción de la Fundación consistirá en:

a- Ofrecer sin coacción símbolos de transferencia del valor en el espacio y en el tiempo, expresados en moneda mundial, para realizar cada operación de intercambio, cuyas partes interesadas reconozcan su recíproca conveniencia.

b- Hacer converger hacia el Mercado Mundial unificado, a la vez que descentralizado, en su funcionamiento, toda oferta y demanda presente futura.

c- Favorecer sin límite el desarrollo paralelo de la producción y consumo, dinamizando la actual economía, y compensando las llamadas sobreproducciones, con el incremento de las demás ramas productivas, provocando en el mundo una creciente prosperidad.

Artículo 2 –ESTRUCTURA Y SEDE

La Fundación es una entidad jurídica autónoma, mundial, que en calidad de Intermediario-Contrayente, puede operar en todo orden de operación de intercambio.

La Fundación estará integrada por un Consejo General, que se reunirá en… donde la Sede de la Fundación tendrá privilegio territorial.

Todo Gobierno que adhiere a la Fundación designará un Delegado Titular y un Suplente. La totalidad de los primeros –y de los segundos, en que les corresponda- constituirá el Consejo General.

El Consejo General redactará su propio Estatuto interno en la forma que estime conveniente, excepto por lo siguiente:

- El Consejo General elegirá entre sus miembros un Presidente, un Vicepresidente y cinco Vocales.

- Todos ellos constituirán el Consejo Ejecutivo de la Sede Central, con facultades para ejercer la administración ordinaria.

- El Consejo General se reunirá una vez al año para aprobar el balance anual, y también cada vez que la cuarta parte de los Delegados lo solicite.

- Las resoluciones del Consejo General y del Consejo Ejecutivo de la Sede Central se tomarán por mayoría. En caso de empate decidirá el voto del Presidente.

- El presente Estatuto se puede modificar en cualquier momento con la adhesión total de todas las Naciones adheridas.

- Si adhesión total, no se puede modificar antes de un año desde la presentación de la propuesta, firmada por la mayoría, y que tiene que ser aprobada por el 80 por ciento de las Naciones Adheridas.

Artículo 3 –PATRIMONIO DE LA FUNDACIÓN

El patrimonio de la Fundación está constituido esencialmente por el presente Estatuto.

Este patrimonio intelectual es hoy propiedad del Instituto para la Renovación Económica, establecido en Roma, con fecha 11 de julio de 1924, por escritura pública, ante la Escribanía Giuliani.

La Fundación, en conformidad a dicha escritura, obtendrá por derecho propio, la transferencia de dicho patrimonio, en el momento de su legal constitución.

La Fundación dispondrá de un Fondo de Dotación suficiente para los gastos de su legal constitución y de los primeros gastos de la Sede Central.

Los Estados que adelanten ese Fondo de Dotación obtendrán su reembolso, con una recompensa adecuada, en diez anualidades.

Artículo 4 –CONVENCIONES NACIONALES

La Fundación aún actuando dentro de las leyes vigentes en las diferentes naciones, antes de iniciar su actividad en cada país, estipulará con los respectivos Gobiernos, Convenios iguales para todos los Gobiernos, en conformidad con el presente Estatuto.

Se establece que cada Gobierno Adherente:

a- Seguirá legislando en el campo económico y monetario en la forma que estime más conveniente, de manera absolutamente libre, sin necesidad siquiera de consultar a nadie:

b- Reconocerá la personalidad jurídica de la Fundación definida por el presente Estatuto, eximiéndola, en su territorio, de cualquier gravamen fiscal directo, y otorgándole la más amplia franquicia postal y telegráfica.

c- Instituirá en su territorio su propia Sede Nacional Hallesint absolutamente autónoma, que actuará en conformidad con el presente Estatuto, por cuenta de la Fundación, sin exigir la menor responsabilidad de los Gobiernos.

d- Cobrará su cuota de las utilidades que en el campo financiero y mercantil realizará la Fundación al neto de las reservas. Las cuotas serán proporcionales a los réditos netos que en cada nación la Fundación haya obtenido. Estas utilidades quedan a libre disposición de los Gobiernos respectivos.

Artículo 5: SÍMBOLOS HALLESINT

La Fundación, por medio de las Sedes Nacionales, vende y reembolsa al público, en forma permanente y continuada, sin límite, dos Símbolos al Portador: los CHEQUES, para el desplazamiento de los valores en el espacio, y los BONOS para el desplazamiento en el tiempo.

Los Cheques y los Bonos son emitidos en sumas múltiples de unidades de la Moneda de cuenta HALLIS –artículo 6-.

Los Cheques son vendidos contra entrega de moneda nacional, calculando el Hallis al cambio del día que cada Sede Nacional cotiza diariamente en su albedrío –artículo 6-, además de una pequeña tasa de registración.

Los Cheques son reembolsados en cualquier Sede Nacional, en la moneda nacional respectiva, a la vista –con aviso previo por sumas ingentes- por su valor nominal, calculando el Hallis al cambio del día.

Los Bonos son vendidos contra entrega de Moneda Nacional, al precio que será establecido, como se indica a continuación, y calculando el Hallis al cambio del día, además de una pequeña tasa de registración.

Los Bonos son reembolsados en la misma Sede Nacional que los ha emitido, en la moneda nacional respectiva, a la vista –con aviso previo por sumas ingentes-.

Cada Sede Nacional fijará y modificará –en concepto de interés- la tasa de aumento del precio de los Bonos, por cuenta propia y a su arbitrio, sin convenios previos con las otras Sedes Nacionales, ni con la Sede Central.

Cada Sede Nacional invierte a su criterio, y en plena libertad, el dinero cobrado, ya sea por el sobrante de la venta de los Símbolos Hallesint, como también por sus ganancias en el Mercado Mundial –artículo 7-.

Esa inversión tiene una sola limitación: que sean comprados Títulos al precio de Bolsa, y no más del 30% de cada emisión.

Los Títulos así adquiridos no podrán venderse nunca, y en su conjunto constituyen el Patrimonio de garantía de los Símbolos Hallesint.

La Sede Central tendrá a su cargo la impresión, registración y control de los Símbolos Hallesint, aprovechando todo progreso técnico a fin de precaverse contra falsificaciones.

Los Símbolos impresos y registrados serán puestos a disposición de las Sedes nacionales con las normas siguientes.

- Cada Sede Nacional puede pedir a la Sede Central la cantidad de Cheques que quiera, hasta llegar en total, al valor de las importaciones nacionales del año anterior.

- Las Sedes Nacionales pueden permutar, entre sí, Cheques y Bonos sin límite, según su valor en Hallis.

Artículo 6 – LA MONEDA HALLIS

La Sede Central , al iniciarse el funcionamiento de la Fundación fijará el valor de emisión de la Moneda Hallis en el valor de un gramo de oro.

Luego, cada Sede Nacional fijará a su albedrío, como cualquier cambista, la cotización del Hallis en su respectiva moneda nacional, y podrá modificarla cuando y como lo quiera, sin la menor referencia a ninguna moneda nacional o al oro.

La modificación del valor del Hallis de parte de cada Sede Nacional se dará a conocer en la tarde por la Radio, y no podrá superar cada vez el valor de la tasa de registración.

Artículo 7 – ORGANIZACIÓN MERCANTIL

Cada Sede Nacional en su territorio:

1- Establecerá en la forma que estime más conveniente, pero en base a un Reglamento Unificado para todas las Sedes, el mayor número posible de HALLES, o sea mercados de subasta, donde se venden y se compran productos de intercambio internacional. Los Halles estarán abiertos a cualquier individuo o Gobierno de cualquier nación. No es necesaria la presencia material de la mercadería.

2- Nombrará en la forma que estime más conveniente, pero en base a un Reglamento unificado para todas las Sedes, los Funcionarios Hallesint, relacionados entre sí y con todas las Sedes Nacionales.

Los Funcionarios Hallesint ejercen el Servicio de Comisionistas, utilizando la organización de los Halles nacionales y extranjeros. Sus retribuciones serán en forma de porcentaje, ajustándose a tarifas uniformes para todas las Sedes.

3- Cobrará por cuenta de la Fundación un porcentaje sobre las operaciones, que en su territorio efectúan los Halles y sus Funcionarios, en base a un Reglamento unificado para todas. Todos los ingresos netos de la organización mercantil serán invertidos, según el Artículo 5º, en títulos al precio de bolsa.

Artículo 8 – ADMINISTRACIÓN Y BALANCE

Cada Sede Nacional confeccionará una situación mensual y un Balance anual donde:

El activo estará representado esencialmente por el valor de Bolsa, calculado en Hallis, de la masa de los Títulos –nacionales, Hallesint y Monedas-, es decir, del Patrimonio de Garantía.

El Pasivo estará representado esencialmente por el importe de los Símbolos Hallesint emitidos por aquella Sede Nacional, hasta la fecha, calculando en Hallis los Cheques al valor nominal y los Bonos al valor del día.

Cada Sede Nacional dejará a disposición de la Sede Central el saldo de su Balance anual. Ese saldo, aparte de las cuotas referentes a la contribución en los gastos de la Sede Central, a las deudas con los suscriptores del Fondo de Dotación, etc. –artículo 3º- , y de adecuadas reservas, será devuelta por medio de la Sede General a los Gobiernos de las Naciones Adheridas.

Si una Sede Nacional cierra una ventanilla es declarada en quiebra, pero sigue en su actividad comercial. Los portadores de Cheques no quedarán damnificados porque podrán –como siempre- pedir el reembolso a las otras Sedes. Los portadores de Bonos de aquella Sede, en cambio, tendrán el derecho a la repartición entre ellos del Patrimonio de Garantía y además de las utilidades de la gestión mercantil hasta el total reembolso de los Bonos.

Cuando todos los Bonos hayan sido reembolsados, la Sede Nacional reanudará su gestión financiera.


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