Así, y dicho lo de las conductas y actitudes degeneradas que «naturalmente» son producidas por nuestros ciudadanos como efectos de las enfermedades, situaciones y condiciones enfermas que impuso e impone el sistema de convivencia social e institucional -que bien nos supimos construir- las actitudes y conductas SANAS que debemos imponernos -por supuesto con los límites y recatos de cada caso- son:

0- DEBEMOS COMENZAR, INICIAR UN PROFUNDO CAMBIO,

1- Debemos continuar con las cosas que iniciamos

2- Debemos ser perseverantes y consistentes con los objetivos de cualquier tipo que nos planteamos

3- Debemos actuar para cambiar nuestro estado de cosas

4- Debemos dejar de poner excusas o de maljustificarlas antes incumplimientos, sean estos voluntarios o involuntarios.

5- Debemos potenciar y producir, creando, nuevos criterios de realización individuales y sociales

6- Debemos hablar menos y actuar más

7- Debemos cumplir exactamente con lo que decimos y respetar y exigir respetar la palabra del otro.

8- Debemos exigirnos personal y socialmente para cumplir con lo que decimos que vamos a hacer y a realizar.

9- Debemos «jugar el partido» siempre con la pelota en la cancha resolviendo las cosas entre todos ateniéndonos a las reglas estipuladas.

10- Debemos esforzarnos como individuos y como grupos a ser amplios en los criterios de interpretación intelectual tratando de entender más, de comprender más, de saber más de lo que los otros nos quieren explicar.

11- Debemos romper con conceptos «estancos» y arraigados vetustos y anacrónicos con la existencia actual que vivimos.

12- Debemos romper con la «muletilla» del No y del «es imposible» y actuar siempre en positivo iniciando cualquier contacto con un SI y con un Es Posible y Muy Probable si nos esforzamos y participamos juntos.