ABUSO DE AUTORIDAD
Por inacción, inoperancia y fundamentalmente por falta de oportunidad
crónica en cualquier tipo de decisión que se le requiere. Abuso de poder por dilatar,
incluir y prorrogar plazos de procedimientos administrativos y decisiones que hacen a la
resolución del conflicto entre los argentinos.
Abuso de poder por mantener ex profeso, apañándose en que: hay que respetar los
procedimientos , o, ustedes saben la cantidad de trabajo que tenemos, y mil otras
artimañas, un Mercado del Conflicto entre los argentinos en una Argentina en Conflicto,
que se tragó en este último siglo a millones de conciudadanos de muy buena voluntad.
Sí, el Poder Judicial junto a todo el aparato del derecho, hace ABUSO DE PODER, por
inacción e inoperancia en sus funciones y por falta de oportunidad crónica y exasperante
en la toma de decisiones que son de su exclusiva responsabilidad.
Los argentinos nos debatimos entre radicales, peronistas y liberales, entre civiles y
militares, entre gente de derecho y gente proscripta, entre un plan político y económico
u otro, o una ideología social u otra. Cambiamos durante generaciones hombres y mujeres
con muy buenas intenciones. Cambiamos uno tras otro hijos de otros pueblos o nacidos aquí
que con muy buena voluntad y sinceros de corazón quisieron Hacer Mejor por Su Pueblo
Todo. Cambiamos Poder Ejecutivo tras Poder Ejecutivo, Poder Legislativo tras Poder
Legislativo y nada.
No se puede decir que los hombres grandes de nuestra patria tuvieron intenciones mezquinas
ni miopes respecto a lo que querían para nuestro pueblo todo. Sin importar sus
banderías, a la cabeza de todo movimiento social que exige un cambio existe una potencia
y un convencimiento de mejores intenciones de existencia y de vida para la comunidad. Un
hombre no llega a una primera magistratura por mezquindad de criterios o indecisiones en
sus principios. Un hombre llega a ponerse a la cabeza de toda una nación por la potencia
de sus convicciones y por mil otras cosas que lo hacen uno entre muchos para
representarlos.
Y entonces... ¿ Por qué ? ¿ Por qué miles de viviendas sin ocupar, miles de
propietarios sin arrendar ? ¿ Por qué en la República Argentina los contratos entre
partes no sirven para nada, o crean un desangrarse de todas sus partes, si se exige su
cumplimiento con la intervención de la justicia ?
¿ Por qué un documento, una factura, un cheque si no se cumple con su pago el infractor
queda impune, o su acreedor se desangra en los laberintos de la justicia ? ¿
Por qué las sucesiones, que son procesos de por sí conflictivos, llevan años en
partirse, y se desangran las partes y lo heredado en el aparato de la justicia
? ¿ Por qué un simple ladrón entra y sale con impunidad absoluta de la cárcel u otros
balean sin miramientos y salen porque: no existieron lesiones graves ! ? ¿ Por qué por
otro lado, se estafa al erario de todos los argentinos y los responsables identificados y
declarados siguen vidas normales a pesar de la justicia ?
Y el lector ponga el ejemplo que le guste. Si no hay moralidad, es un problema del Poder
Judicial, que debería dar el ejemplo a la comunidad. Si no hay normas éticas y respeto
cotidiano entre nosotros es un problema y una obligación del Poder Judicial, que debería
dar el ejemplo. Si no existe confianza en las relaciones entre nosotros por el potencial
de conflicto que ello implica, es responsabilidad y obligación del Poder Judicial
eliminarla con oportunidad de decisiones y convicción en el ejercicio de su potestad,
dando el ejemplo.
Es ejemplo de bonomía , de calidad humana, de convicciones de civilidad y de respeto y
presencia de nuestra cultura en la vida cotidiana lo que necesitamos todos los habitantes
de esta región del planeta. Y ese ejemplo comienza, sin excusas ni excepciones, por cada
uno y por todos los funcionarios de los Poderes Judiciales y por todos y cada uno de los
profesionales que atienden y promueven la dinámica del derecho.
No existen excusas de trámites, de procedimientos, de plazos a cumplimentar cuando hay
conflicto entre dos argentinos que solicitan una Pronta Resolución de sus diferencias. No
existe justificación posible para prolongar el conflicto entre dos argentinos que
necesitan y tienen derecho a una justicia oportuna y ecuánime que no insinúe una actitud
premeditada de lesa humanidad, y que ayude a promover y a aumentar el Mercado del
Conflicto a niveles elefantiásicos, que obliga sí o sí a argentinos a Pagar, Pagar y
Pagar su derecho a una justicia que dé descanso oportuno y en paz a toda su familia y a
la comunidad.
¿ Hasta cuándo el Poder Judicial Todo va a imponer su Abuso de Poder por inacción e
incumplimiento de sus obligaciones de manera expeditiva y oportuna ? Pensando y actuando
en función de supuestos valores aprendidos, supuestamente asumidos y supuestamente
compartidos de Civilización y Cultura, de los cuales muchos de nosotros nos sentimos
orgullosos de convivir y promover. ¿ Cuántos más Perones, Alfonsines y Menemes, de
mujeres y hombres de sudor y lágrimas vamos a tener que sacrificar para que el poder
encubierto por ineficiencia e ineficacia de un aparato social, que es única
responsabilidad de todos y cada uno de sus hombres y mujeres, que viven de él, tomen
conciencia y asuman su excelsa investidura ?
Un indulto no alcanza, una ley no es suficiente, ni la demagogia ni dilación de plazos a
través del juego político es suficiente cuando NO HAY DECISION NI RESOLUCIÓN JUDICIAL
PRONTA Y OPORTUNA. No podemos jugar más al huevo y la gallina, no queremos jugar más al
no puedo porque está escrito, somos seres humanos somos ciudadanos
argentinos, somos latinoamericanos, que nos jactamos de ello y nos orgullecemos por el
poder de la convicción que nos otorgaron aquellos que nos enseñaron principios éticos y
valores morales ante todo y ante todos para poder con-vivir en una sociedad culta y
civilizada, para el bien nuestro y de nuestra descendencia.
No hay papel o escrito que pueda con la buena voluntad de ser humano, cuando éste tiene
realmente buena voluntad de superación y compromiso social y no tan solo mezquina y
codicia el pan suyo de cada día.
Mauricio J. Yattah