DONDE ENCONTRAR
LA INJUSTICIA SOCIAL
EN EL ACTUAL SISTEMA ECONÓMICO
1- Tres ejemplos
2- Dos protagonistas originarios y milagrosos
3- El Capital: protagonista necesario pero despótico
4- El Tiempo: convencionalismo natural de nuestros protagonistas
5- El Interés: fantasía con pretenciones de realidad
6- La Usura Universalizada
7- El Déspota concreta sus intenciones
8- El acomodamiento del Capital en actividades de alta potencialidad
9- El fin del camino con un socio que no perdona
10- ¿ Qué es la Inflación ?
11- Enfermedades físicas y mentales
12- Justicia en el entorno económico-social
13- Un esquema mental
14- Primer respuesta a: ¿ En dónde está la falla ?
15- El Cálculo: ¿ sobre la causa o sobre el efecto ?
16- La incidencia de la subjetividad en un numeral de supervivencia
17- El Producto Bruto: objetivo nacional
18- Alteración del grado de importancia de las necesidades
19- El Sentido Común: única ciencia para nuestro desarrollo
20- Segunda respuesta a: ¿ En dónde está la falla ? Conocimiento del PB
21- Corolario
No es posible, a esta altura de los acontecimientos mundiales y especialmente nacionales, proponer planteos parciales de sacrificio y austeridad a la población (actitudes negativistas), cuando lo que se necesita es un acople total entre gobernados y gobernantes en pos de objetivos agresivamente positivos y en dónde el factor información y comunicación sea un elemento esencialmente necesario para el fortalecimiento de la voluntad individual y para el aglutinamiento de las voluntades que conforman la fuerza de trabajo nacional.
Estas líneas convocan y plantean un punto inicial de apoyo para poder efectuar una transformación y un reajuste de nuestro actual sistema de vida, sistema que depende necesariamente de nuestro trabajo y estudio y de la calidad de éstos.
1- TRES EJEMPLOS
Un señor acreedor le presta a otro señor deudor un par de anteojos para que se los devuelva al cabo de 5 años sin intereses ni nada compensatorio.
¿ Qué es justo que reciba el acreedor al concluir los 5 años ?
la respuesta que todos daríamos es: el mismo par de anteojos; algunos dirían: un par de anteojos similar sin el desgaste que se le ocasionó por el uso y el transcurso de esos 5 años.
El segundo ejemplo es:
El acreedor le presta mil pesos que son el equivalente al valor del par de anteojos y conviene con el deudor que al vencer el plazo éste le debe devolver los pesos que le representen el valor a ese momento para que pueda comprar el mismo par de anteojos.
¿ Es un arreglo justo ? ... Si, muy justo.
Nuestro tercer ejemplo es:
El señor acreedor le presta al deudor mil pesos en las mismas condiciones que el par de anteojos.
¿ Cuánto es lo justo que debería recibir el acreedor al término de los 5 años ? ...
La respuesta es: mil pesos, pero... ¿ y si hay inflación ? ¡ Ah ! Entonces debería recibir los mil pesos ajustado por el Indice de Precios al Bla Bla Bla... El problema, resuelto por los más avezados financistas, está superado. El acreedor recibe lo justo, Su Capital y sin cobrar intereses y el deudor debe pagar.
Como espectadores de la situación vemos que los tres casos son de absoluta justicia ya que el acreedor recibe lo que entregó y el deudor usó por 5 años los anteojos o los 1000 pesos, no pagó intereses y al vencer el plazo devolvió lo mismo que recibió.
¿ Qué mayor justicia y bondad que la de entregar desinteresadamente a nuestro semejante un bien para que lo usufructúe ?
Pero todos los que fuimos deudores en estos últimos años sabemos o por lo menos sentimos que el sistema no es tan justo como racional y fríamente nos parece.
Nuestro primer ejemplo es efectivamente "justo". El segundo es "más o menos justo"; pero el tercer ejemplo "deja más que mucho que desear respecto a la justicia", más aún si el préstamos se perpetúa en el tiempo.
El sistema, a mayor intérvalo de tiempo, es geométricamente más y más injusto, confiscatorio, inmoral y aberrante.
Pero ¿ y en dónde está la falla ? ¿ en dónde buscar el agujero por donde este sistema que a todos nos vendieron, ¡ y qué bien vendido ! hace agua ?
En nuestro ejemplo tercero el acreedor recibe lo suyo sin siquiera cobrar intereses; sería una injusticia hacia él, inclusive sacarle la indexación ¿ o no ? Evidentemente Si. Sería una Gran Injusticia. Si pagamos, somos justos con el acreedor pero injustos con el deudor ( mucho más si el pago se extiende en el tiempo); y si no pagamos somos injustos con el acreedor y por supuesto que el deudor se convierte en un estafador y un ladrón.
Algunos trataron de resolver nuestro tercer ejemplo inventando más y mejores y distintos índices de precios. Y por ello estamos inundados de denominaciones luengas que ocupan renglones enteros y que tratan por éso de demostrar el concienzudo trabajo realizado para poder llegar a ese último número mensual, que muchos esperan como el número de la lotería ( y dicho sea de paso, si que es una lotería en todos sus sentidos).
Así es como vemos en leyes, contratos, etc. "ajustado de acuerdo al índice de precios al por mayor nivel general elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, etc."
Nos hicieron entrar en un sistema que "nos parece justo", en el cual, como en todo sistema, había que acomodarse para ganar lo máximo posible, cuando no perder todos los ahorros trabajosamente guardados durante una vida de sacrificios y penurias. Irónicamente, al ir comiéndonos esos ahorros, muchos todavía pensaban... ¡ qué bien que estamos viviendo ! pero llegó el momento en el cual todos nos vimos completamente desnudos, desposeídos, desarraigados.
Y nuevamente...
¿ en dónde está la falla ?2- DOS PROTAGONISTAS ORIGINARIOS Y MILAGROSOS
Para adelantar parte de nuestro enmarque digamos que son varios los motivos que hacen que el sistema sea altamente injusto, hábilmente encubierto y técnicamente incorrecto.
Presentemos a los protagonistas de nuestra trama.
La Tierra y el Trabajo del Hombre son a simple vistas y dejando de lado filosofías y doctrinas, lo que originariamente y hasta nuestros días hacen milagros respecto a producir resultados que, de costo cero o casi cero llegan no solo a maravillarnos sino primordialmente a alimentarnos, a socializarnos y en definitiva a existir desde todos los tiempos y por siempre nuestra existencia terrenal.
La potencia de la tierra para darle al hombre lo que necesita para subsistir, su acomodamiento a las condiciones de esa tierra que generosamente le brinda lo necesario para que crezca y desarrolle con su núcleo familiar y en el entorno que lo apoya, hacen de esta tierra gérmen milagroso y de reverencia por parte de los individuos de todas las latitudes y de todos los tiempos.
La potencia del hombre, física y mental, puesta al servicio de su trabajo, hizo y hace que permanentemente asociemos nuestra situación actual con exclamaciones tales como: ¿¡ quién se hubiera imaginado hace tantos años que ésto sería así !?
¡¿Si hoy llegamos a ésto te imaginás lo que va a ser dentro de tantos años !?
Y es de la inventiva, de la asociación y de la sana locura del hombre que éste hace de la nada transformaciones impresionantes.
De un grano la tierra alimenta a la humanidad y ésta siembra su semilla de trabajo donde sabe que va a regocijar su espíritu y el de sus congéneres y con -el sudor de su frente- la riega para perpetuarla.
3- EL CAPITAL: PROTAGONISTA NECESARIO PERO DESPÓTICO
La capacidad de la tierra y la potencia del hombre en su trabajo no conocen límites, y un nuevo concepto: el capital es asociado a los dos anteriores; creciendo la tríada como triángulo de equilibrio necesario para justificar nuestra existencia material y, por extensión, moral y ética, transformándose el capital e elemento multiplicador de los dos originarios.
Pero tomemos conciencia de algo: que el efecto del capital es multiplicador y no generador originario de resultados, ya que sin la tierra o sin el trabajo del hombre el capital es de multiplicación Cero.
Se le ha dado tanta importancia y ha crecido de tal manera la influencia del capital respecto a la tierra y al trabajo que nuestra concepción mental de relación entre los tres hace que se piense, cuando se necesita hacer el esfuerzo natural de trabajar, primero y principalmente si existe un capital que respalde nuestro esfuerzo; no siendo así, se palpa en el sentir social la sensación que aquél que se inicia sin capital se está embarcando en un loca aventura comercial o de cualquier otro tipo.4- EL TIEMPO: CONVENCIONALISMO NATURAL DE NUESTROS
PROTAGONISTAS
La tierra y el trabajo tienen tiempos y ciclos naturales, por ende el desarrollo y el crecimiento acumulado de los mismos debe esperar, con toda naturalidad, a que el tiempo haga su parte.
En la relación tierra-tiempo (las estaciones de producción y descanso de la tierra) existe un equilibrio de toma y daca sin el cual se llegaría al caos, explotando cualquiera o ambas de las variables. Lo mismo pasa, aunque con mayor flexibilidad histórica y geográfica, entre el trabajo de cualquier hombre y el tiempo. El hombre, así se plantea: "todo a su tiempo" y en esta actitud es el mismo hombre el que se dá el respiro cuando a ese tiempo no lo considera potente.
Entonces entre tierra-trabajo-tiempo existe una relación de equilibrio natural que está sustentada por las más significativas doctrinas filosófico-religiosas de Oriente y de Occidente; tal es el caso entre nosotros del "año sabático" o el "ganarás el pan con el sudor de tu frente".
Si todavía nos consideramos seres humanos sustentados por principios de existencia éticos, morales y espirituales que nos identifiquen del resto de los seres, estos consejos ancestrales y eternos para la existencia del hombre sobre la faz de la tierra no pueden ser olvidados.
Al otro de nuestros protagonistas, el capital, también es necesario asociarlo al tiempo y surge así una variable nueva: el interés.
¿ Qué es el interés ? Digamos que es el resultado de poner el capital a trabajar en una aventura productiva, o tal vez no tan productiva, que lo multiplique. En este caso el resultado es el producido de esa tierra o de ese trabajo. Y como ya lo habíamos dicho es una consecuencia generada por costo 0 -cero- o casi cero, la semilla, el grano, la inventiva y creación, etc.
Entonces, lo que la tierra dá es un resultado, lo que el hombre dá es un resultado; lo que el capital dá es un resultado: el interés. Todos son el producto de poner a nuestros protagonistas en función de producción.
Pero existe una diferencia sustancial entre las características del resultado de la tierra y del trabajo con el resultado del capital. Los dos primeros surgen de costo cero y conjugándolos con el tiempo producen algo qué, inclusive a los ojos de la avanzada ciencia moderna, es milagrosamente inexplicable en lo recóndito de su esencia.Vimos anteriormente que en la relación tierra-tiempo y trabajo-tiempo existen reglas de toma y daca entre ellos; hay una espera y una aceptación de la importancia del otro en la relación.
A pesar de ser, generalmente, un resultado conseguido en un proceso positivo, de algo a algo más (ejemplo de la semilla el árbol) el proceso tiene sus pautas de descanso, respiro, actividad.
No es así con la relación capital-tiempo y su resultado.
Por supuesto que en este punto tratamos el capital como: Capital Financiero.
5- EL INTERES: FANTASÍA CON PRETENCIONES DE REALIDAD
La pauta para esta relación y su resultado es la siguiente: el interés es una maquinación del hombre ejemplificada en el siguiente esquema: "A lo largo de una vida he acumulado una gran cantidad de monedas de oro que tengo guardadas en el cofre; allí si pongo una moneda tengo una moneda más y si saco dos tengo dos monedas menos. Sería ridículo pensar que si pongo una moneda, en la primera -en la tierra- voy a tener un árbol de monedas ( que es lo que pasaría con una semilla ), por consiguiente ¿ cómo puedo hacer para que esas monedas crezcan y se reproduzcan ?
La misma codicia y avaricia que me llevó a mi a acumular monedas de oro por un tal vez, seguramente hace que a otro le falte o haya perdido lo que nunca tuvo, y que, por ello, necesite por un tiempo un respaldo extra que le permita continuar con sus "fantasías existenciales de tener más", fuera de los patrones naturales de tiempo y rendimientos. Yo le presto monedas de oro y él me las devuelve junto a un excedente si sus elucubraciones dan resultado, y sino, la ley me permite que lo tome como esclavo, le corte una oreja y lo humille públicamente por ser un bobo".
El interés es pués un resultado producido por la codicia y avaricia de un hombre utilizando la del otro individuo, que por querer cambiar las reglas del toma y daca o por no poder amoldarse a su situación existencial se ve necesitado y presionado por esa situación y facilitado a resolverla con la "bondad, generosidad y comprensión" del tesorero de las monedas.
En realidad el interés es una porción de uno o ambos elementos originarios, el producto de la tierra o del trabajo del hombre.
El interés es, al igual que las fronteras políticas y las diferencias que se plantean e imponen como sustanciales entre los pueblos para dividirlos, una maquinación omnipotente del hombre para sojuzgar al hombre utilizando sus necesidades (léanse debilidades) fantaseadas de querer acortar el tiempo o imponer condiciones propias de relación entre su ser y su existencia en este mundo.
Como punto final en el análisis del interés voy a decir que si la porción que debe devolver el deudor como parte del préstamo es considerada alta por la sociedad, se la llama usura y es condenable y aceptado por la comunidad que así sea.
Vemos aquí que existe ya un grado de aceptación por parte de la sociedad de la actividad del prestamista, siempre que se maneje dentro de límites normales y aceptados de usufructo de sus excedentes. Hasta aquí hablamos de prestar 100 pesos y de devolver el tanto por ciento o tantos pesos más.
6- LA USURA UNIVERSALIZADA
Pero los seres humanos nos olvidamos de incorporar a este esquema lo siguiente: si la actividad del prestamista se generaliza como para ser parte importante en la vida de todos y de cada uno de los individuos de este planeta; si el interés se incorpora al presupuesto familiar en igualdad de condiciones que conceptos como alimentos, vivienda, medicamento, etc. pero que a la vez es coercitivamente exigido y legalmente sustentado, todo ésto es o debería ser como: USURA. Debería ser combatido y penado, y en definitiva, erradicado o disminuído a sus niveles de actividad secundaria.
Cuando el interés se transforma en el resultado producido por, no ya la codicia y avaricia del hombre, sino por la necesidad desesperada de supervivencia de un individuo para sostener a su familia en condiciones por lo menos decorosamente humana, el interés debe ser combatido porque atenta contra la condición natural del hombre y de su sociedad.
7- EL DESPOTA CONCRETA SUS INTENCIONES
El capital también funciona dentro de un proceso positivo, cuanto más tiempo más resultado (interés), pero con una diferencia respecto de las otras dos relaciones (tierra-tiempo / trabajo-tiempo). El capital inexorablemente se acumula año a año, mes a mes y día a día, transformando el interés en nuevo capital originario que produce un nuevo interés.
Este proceso no dá respiro ya que se asocia rabiosamente a una escala absoluta representada por la fantasía del tiempo absoluto creada por el hombre.
Sus consecuencias están a la vista. Mientras hasta no hace muchos años la tierra y sus habitantes cumplían sus ciclos naturales y el mundo rotaba sobre su propio eje de desarrollo y necesidades de supervivencia, hoy, el mismo mundo y la mayor parte de sus habitantes están atados al eje del tiempo y controlados por el endeudamiento, ya agobiante, que produce la gigantesca rueda del capital financiero.
No sería incorrecto ni alocado decir que a esta altura de los acontecimientos mundiales y del nivel avanzado del tiempo transcurrido acumulado en este sentido, el mundo está casi totalmente hipotecado y atrapado en su propia trama, fantasiosamente elaborada y macabra e inocentemente llevada a cabo.
El capital y su influencia en la tríada (tierra-trabajo-capital) es tan grande y apabullantemente despótica que no hay tierra ni trabajo de todo un mundo y de 5.000 millones de habitantes que lo habitan que puedan equipararla, ni revertir el proceso ilusorio creado en la mente de toda la humanidad, o en gran parte de ella, respecto a que el capital y su interés son elementos originarios y productivos como lo son la tierra y el trabajo del hombre.
Se pasó en unos pocos años de un concepto de capital como multiplicando a otro de capital como multiplicado; del capital como generador de una mayor potencia en la tierra y en el trabajo, manteniendo éstos sus principios ancestrales de funcionamiento y satisfacción, a una imposición de las condiciones despóticas, frías, inhumanas y de absoluta carencia de principios del capital financiero y de quiénes lo manejan.
8- EL ACOMODAMIENTO DEL CAPITAL EN ACTIVIDADES DE ALTA
POTENCIALIDAD
Mirando desde arriba -y dándole peso a nuestra mirada para afianzar el presente análisis- vemos que desde hace cientos de años viene produciéndose un desplazamiento entre sectores de actividad hacia los cuales predominantemente van tendiendo las monedas de oro, para cobrar sus dividendos de la necesidad ajena.
El capital puesto en las aventuras comerciales iniciadas con el descubrimiento de nuevos mercados hacia el este y hacia el oeste de Europa.
El capital puesto en las aventuras de conquistas territoriales (y de sus riquezas) y de pueblos desconocidos cuyos principios de civilidad no incluían el concepto de (tierra cuadrada y de un mundo por descubrir) para quienes el mundo ya existía y el pueblo lo tomaba para usufructurarlo en función de sus necesidades, pero nunca mucho más que éso.
El capital puesto desde hace más de 200 años en función de la producción, que fue la promotora y sustentadora de la hasta hoy considerada "idea utópica" de muchos idealistas, que con ella los problemas de escacez y de hambre en el mundo se acabarían.
El capital puesto en función de delirios de grandeza y de desesperante necesidad de ser identificados como "grandes" a pequeños hombres que degeneraron la situación social convirtiéndola en la mayor vorágine de guerras que ha tenido la historia universal.
El capital puesto en función de proyectos inimaginables, pero en definitiva realizados por la capacidad creadora del hombre, sobre los cuales muchos de los habitantes de esta tierra miran absortos, mientras se van pudriendo en la indigencia, preguntándose y exclamando ¿¡ qué mundo de locos !?
Y, en definitiva, hasta hoy, el capital puesto en función de separar a la humanidad en deudores y acreedores.
Sin lugar a dudas una sutil forma de esclavizar a la mayoría con sus propios principios, hábilmente deformados y encubiertos.
9- EL FIN DEL CAMINO CON UN SOCIO QUE NO PERDONA
Los acreedores son cada día más acreedores y los deudores cada minuto más deudores. Esta situación, de acuerdo a conceptos lógicamente racionalizados no muestra, ni a largo ni a muy largo plazo, que puede ser revertida y tampoco ni siquiera sostenida.
La condición de deudor ya no es la de una sociedad en su conjunto sino que es una condición que caló hasta en lo más íntimo de la vida privada de cada individuo, alternando "su nivel existencial de vida" y creando nuevos pero absolutamente no mejores "valores" de relación del individuo con su entorno y de acuerdo a su tradición, dando por tierra con principios básicos inherentes a nuestra esencia.
Hasta aquí ya vemos que la trama va tomando un cariz del género trágico donde todos los espectadores intuyen un final violento, sanguinario, frustrante. Es más, los protagonistas secundarios, son ellos mismos los instrumentos y medios en el desarrollo de nuestra tragedia.
No olvidemos que estamos entrando en un laberinto de maquinaciones técnicas, justificaciones razonables y planteos que invitan a verborrágias ensordecedoras. Todo ésto en más de muchas oportunidades nos va a hacer retroceder, repensar, afianzar las bases que vamos a ir ligando para armar un nuevo andamiaje de comprensión del medio que a todos nos rodea, y agobia.
10- QUE ES LA INFLACIÓN
Hace unos años un amigo me preguntó: Podrías explicarme en pocas palabras y entendibles ¿ qué es la inflación ?
Y a la aventura me lancé. Es la hinchazón que sufre el cuerpo económico de un país, cuando éste, por determinados motivos, funciona mal.
Satisfecha la pregunta y descongelada la aprehensión a lo económico de mi amigo, y sintiéndose parte de un juego de semejanzas, nos despachamos en una hora y media de charla.
En un país con una economía normal, dónde la tierra, el trabajo y el capital respetan las normas de convivencia anteriormente planteadas, en dónde el tiempo es feliz acompañante y elemento leudante y coordinador de nuestros tres protagonistas, la imagen que dá ese cuerpo es la de un cuerpo humano normal, sin deformaciones o malformaciones; un cuerpo en donde cada miembro cumple su función y mantiene una relación de volúmen natural consigo mismo y respecto a los otros miembros.
Cuando una de sus partes funciona mal, pero su mal no es relevante, su función es cubierta, reemplazada, o ayudada por otra, no alterando de manera visible o significativa la estructura del cuerpo. Pero cuando el problema de un sector se agudiza o una determinada parte se descompone y su mal funcionamiento se hace crónico y éste no se puede o no se quiere normalizar es allí cuando nuestro cuerpo comienza a mostrar síntomas de atrófia o de elefantiasis, convulsiones y gangrenas.
Los mercados se van desfigurando, sus ciclos naturalmente nor-males desde su génesis, comienzan a mostrar convulsiones con períodos de euforias o de depresiones. Nada los detiene, nadie los ayuda. Solos buscan su supervivencia, su objetivo ya no es el de ser útil a un todo y de existir en solidaridad con sus semejantes. Se transforma su objetivo en algo mezquino, desesperado... sobrevivir, se preocupa por sí mismo, "utilizando al resto" para seguir sobreviviendo, no más.
Nuestro país es una ingente masa descompuesta, podrida, informe; por donde corre y se entremezcla la sangre y el pus, salpicando todo hacia el exterior. Todo se cae a pedazos y su inmundicia es tal que da nauseas.
No es fácil verlo ni olerlo, para ello hay que tener ojos y narices adaptadas a lo económico pero todos los habitantes deberíamos tomar conciencia y asquearnos de esta situación, que es fácilmente estereotipada en una sola palabra: inflación.
11- ENFERMEDADES FÍSICAS Y MENTALES.
Un país no sufre de enfermedades solo físicas sino también mentales.
Las físicas las conocemos, son cuantificables, son pesos y precios, tamaños de mercados y relaciones; son medibles, solucionables y se las puede, después de un proceso de reajuste, controlar. Pero el problema se hace gigante cuando un país sufre también de enfermedades mentales, causas, a su vez, muy graves de inflación.
Las enfermedades mentales de un país están representadas por falta o descontrol en la organización y en la administración "racional", eficiente y eficaz, de los recursos, la paranoia y delirio de los hombres que deben decidir, la desesperación de cada uno de los habitantes por agarrar un pedazo más de la torta asquerosamente podrida, falta o negociación del control de la gestión cumplida, engañar, encubrir, falsear, elegir la información vertida en los habitantes para tratar de controlar la respuesta de la opinión pública, cambiar principios morales básicos y universales y eternos en los dirigidos y en los dirigentes, por otros de codicia, avaricia, mezquindad, etc.
En fin, solo hace falta vernos y ser sinceros con nosotros mismos para hacer de esta lista un envoltorio límpido, claro y de lujo para el bife de chorizo que todavía muchos sostienen para justificar su existencia y escaparse de nuestra repugnante realidad.
Todas, enfermedades físicas y mentales, convergen en un solo número: el índice de inflación.
Pero zambullámonos en estas turbias aguas y rescatemos de sus profundidades una mayor comprensión de lo que nos incumbe: "dónde encontrar la injusticia social en el actual sistema económico", entre líneas de un país con inflación.
Vamos a buscar causa y analizar efectos, vamos a hacernos preguntas y tratar de encontrar respuestas; tratemos de volver a encontrar la verdad y la inocencia de la felicidad de nuestra existencia.
El sacrificio es una palabra, un concepto, una relación que debemos siempre mantener en nuestras mentes.
12- JUSTICIA EN EL ENTORNO ECONOMICO SOCIAL
Hablo de justicia como el vocablo que expresa una situación ecuánime entre el sacrificio de una de las partes por desprenderse de un bien con el sacrificio de otra para adquirirlo.
En dónde ecuánime es un concepto subjetivamente valorado por cada una de las partes, en el cual se balancea la satisfacción personal del desprendimiento o la adquisición con la idea de una mayor satisfacción potencial por la utilización de la cosa tranzada en cambio.
Es decir que en una situación de justicia de una operación económica, se tiene que sentir la sensación, por ambas partes, que se ha conseguido una ventaja sustancial en la operación que haga que las dos partes se sientan satisfechas y conformes con la misma, independientemente del resultado real obtenido; y en dónde bajo ningún punto de vista una o todas las partes se sientan como que han sido robadas, obligadas a tranzar, coaccionadas por circunstancias impuestas a su condición o que han efectuado un sacrificio de desprendimiento o de adquisición más allá del deseado por su propia voluntad o su normal entendimiento y necesidad.
13- UN ESQUEMA MENTAL
Fijemos en nuestras mentes un sencillo esquema: un termómetro con un sensor hacia abajo, apenas incrustrado en el orificio central de un disco.
La característica especial de este termómetro es que también acumula temperatura sentida en las paredes de vidrio, que se suman a la del sensor.
El objetivo nuestro es el de hacer bajar en la escala mercurial la temperatura registrada por el sensor, apoyado en la causa principal que es el disco y de los efectos colaterales, secundarios, pero importantes, sensados por las paredes de vidrio del termómetro.
Cambiemos la temperatura por acontecimientos económicos, por enfermedades físicas y mentales de nuestro cuerpo económico, por todo aquello que de alguna manera presiona contra el sensor o contra las paredes y hacen que el mercurio que descansa en la base se eleve.
Pensemos que ese número que anteriormente habíamos dicho que era adonde convergían todas nuestras enfermedades, el índice de inflación, está reemplazando a los grados de temperatura que vamos a registrar.
Así, con ésto, los protagonistas y sus entornos y el esquema planteado nos van a servir como guía, del principio al fin para el análisis que iniciamos.
14- PRIMERA RESPUESTA A: ¿ En dónde está la falla ?
El índice de inflación debería ser un numeral que surja de las causas que originan y motivan la inflación y que esté esencialmente relacionado a la transformación cualitativa y cuantitativa del Producto Bruto de un país.
Su asociación a la injusticia.
En la medida que el numeral que se presenta como índice de inflación este calculado de acuerdo a muestreos de precios: efectos y no causas originarias de inflación, y que este numeral no se relacione con las variaciones del Producto Bruto de tipo cualitativo, como sería el cambio en la relación Bienes/Servicios ó Servicios Necesarios/ Servicios Innecesarios, o de tipo cuantitativo aumento o disminución del PB; la diferencia creada por la aplicación coercitiva y legal del índice calculado en la actualidad respecto al índice propuesto es el nivel cuantificado de injusticia aplicada sobre el conjunto de los habitantes.
15- EL CALCULO: ¿ sobre la causa o sobre el efecto ?
¿ Por qué el índice de inflación se calcula sobre el resultado final, precios de mercado, en vez de calcularse sobre las causas que originan inflación ?
En un sistema económico normal el precio final del producto o servicio es la resultante de la agregación de números que hacen a su costo y de la incidencia de una complicada red de relaciones económicas. Sin embargo, en un sistema económico como el argentino, los elementos definitorios en el valor a asignar al producto por consecuencia de sensaciones personales tales como: la expectativa, la incertidumbre y la fuerte presión generada por el concepto "supervivencia", sobre aquella persona que fija el precio final.
No existe la menor duda que si se genera una causa inflacionaria, como por ejemplo emisión monetaria indiscriminada, el resultado va a estar violentamente desfigurado por lo que en la doctrina tributaria llamamos el "efecto en cascada". Es decir que un aumento de x% de la masa monetaria, si se lo calcula desde el efecto que produce en los precios del mercado va a significar un monto mucho mayor a ese x%.
La diferencia entre ese x% originario y el valor tomado del mercado, un mayor valor del x% sería la resultante del efecto en cascada producido a lo largo del todo el proceso y por ende una respuesta más ajustada de en dónde encontrar injusticia en un sistema como el nuestro.
Tampoco existe ninguna duda que el esquema mental de cualquier productor de bienes o servicios en el país, de cualquier habitante en particular, pasó de una estructura de sacrificio/inversión a otra de supervivencia/sacrificio.
Se pasó de cálculos de proyecciones en la utilización de los excedentes operativos planteados básicamente por la elección de alternativas, a un esquema de cálculo lineal del cuadro de resultados de los estados contables, en dónde Ventas menos Costos de Ventas, Gastos es igual a ... ¡ todavía siguen en carrera !
En un principio eran muy pocos los que entendían los mecanismos de un mercado inflacionario, pero a esta altura de nuestra convivencia con el sistema cada habitante es un potente especulador de la situación. Y es así como del efecto en cascada producido la mayor parte está representada por la expectativa y por la razonable obligación de "querer sobrevivir".Los ejemplos son infinitos y están todos a nuestro alrededor; hoy el esquema de la situación que vive una persona no difiere de la de otra supuestamente menos entendida.
" Si marqué durante toda mi vida con el 30% por si acaso, hoy marco con el 50%". " Si antes obtenía mis excedentes monetarios de la venta de 1000 unidades, hoy, como vendo 500, tengo que sacar lo mismo de esos 500".
Lo dramático del caso es que la incertidumbre es el elemento de mayor peso en el incremento de un precio y que se traduce, este incremento, en el único factor definitorio de la supervivencia del potente especulador.
16- LA INFLUENCIA DE LA SUBJETIVIDAD EN UN NUMERAL DE
SUPERVIVENCIA
¿ Es correcto calcular elementos de ajuste del poder adquisitivo de la moneda sobre enfermedades adquiridas por obligación por los habitantes del país que carecen de todo fundamento material y que se apoyan sobre bases de reacción instintivas de los habitantes, creadas por decenios de castigo o su situación o nivel "existencial" de vida ?
La respuesta, en todos sus órdenes y desde todos los puntos de vista es un rotundo NO. No está bien calcular el índice de inflación desde sus efectos, dejando en libertad o escondiéndole, en la mayoría de los casos, las causa que generaron esos efectos a los habitantes del país, únicos, repito, únicos depositarios del 100% del sacrificio generado.
La situación se tiene que revertir de: hablar todo el día de como el carnicero aumentó el precio de la carne, o de como tal y cual precio se fue a las nubes, o de que ya no me alcanza con lo que gano, o de que un aumento absoluto de los precios de los salarios es altamente inflacionario; a otra actitud de comentar, combatir, controlar, corregir, cambiar, divulgar, etc. causa que generadas por el gobierno nacional, por organismos internacionales, por grupos económicos generadores de políticas y de tendencias de mercado, tales como la emisión monetaria no justificada por elementos positivos de desarrollo, promoción de la atomización de un mercado en pocas empresas que tengan peso para dirigir, controlar y especular con la oferta o la demanda.
Solamente vulgarizando la discusión de las causas generadoras de inflación entre los habitantes -que dicho sea de paso "no es solo la emisión monetaria" sino que son una miríada de causas profundas de desgobierno y de descontrol organizativo-administrativo público, etc."- y trayendo a éstos a crear una opinión pública consciente y correctamente dirigida hacia los "orígenes" de la inflación, sus causas, es como vamos a conseguir sacarnos de encima muchas de nuestras enfermedades mentales que aquejan a nuestro cuerpo económico, primer paso en la solución de nuestra atrófia y elefantiasis corporal.
Hasta aquí el juego es claro. Desde los altos niveles de decisión se tira la pelota y se deja que los de abajo la inflen con sus expectativas e incertidumbres y por la presión ocasionada por sus necesidades de supervivencia, escondiendo con ésto la enorme especulación y el robo público que desde la función público produjo "la decisión especulativa e inflacionaria". A renglón seguido la pelota es recibida nuevamente por la cúpula para usufructurar sus efectos resultantes, ya perfectamente justificados y aceptados por la población en su totalidad.
Todos estos son factores que tiran hacia arriba la escala mercurial de nuestro termómetro, sensor de los acontecimientos nacionales y desde ahora llamado : " aconteciómetro" y cuya base se apoya sobre ese disco que llamamos Producto Bruto y que decimos que debe estar íntima y esencialmente asociado a nuestro algoritmo inflacionario.
17- EL PRODUCTO BRUTO: Objetivo Nacional
¿ Puede una alteración cualitativa o cuantitativa del PB alterar en más o en menos el sacrificio aplicado por la población para la satisfacción de sus necesidades e incidir como causa del incremento de la injusticia del sistema ?
Desde hace años venimos viendo como se va alterando de manera más que significativa la relación entre Bienes y Servicios y cómo en Servicio es el concepto Servicios Financieros el que pasó a ser la vedette en las apuestas respecto a la captación de mercado, especialmente promovido por la política de gobierno de los últimos decenios.
Aquí al sacrificio efectuado por un individuo o un grupo de ellos debemos relacionarlo con la satisfacción de necesidades que él mismo y otros congéneres van a obtener de su esfuerzo.
Si el PB está compuesto íntegramente por bienes que la sociedad necesita para vivir, ej: vivienda, alimentos, vestimenta, podríamos decir sin lugar a dudas que cada habitante está aportando de una u otra manera a la subsistencia de su vecino. Pero cuando la producción y los servicios inician un alejamiento de estas necesidades básicas y éstas son suplantadas por bienes no tan necesarios o por bienes substituíbles por otros ya existentes; cuando cambiamos de bienes a servicios que son estériles por haberlos sembrado en terrenos carentes de propiedades germinativas, a pesar de ver y reconocer el esfuerzo realizado en la producción de ese bien o servicio, debemos fijarnos en la contrapartida de ese esfuerzo, su potencial real y necesario de la satisfacción que la sociedad pueda extraer de ese sacrificio.
Y es aquí en donde encontramos una causa que es generada por las características naturalmente mezquinas del capital que crea, puntualmente, un bache de injusticia dentro de un sistema enfermo como el nuestro.
¿ Podemos hacer inversiones millonarias en dólares mientras existen cientos de miles de nuestros niños desnutridos, malnutridos o subnutridos ?
¿ Podemos pensar en seguir aportando irrestricta e irracionalmente para mantener un enquistado tercer nivel educacional cuando es una vergüenza nacional el sueldo del maestro ?
¿ Podemos seguir separando a la sociedad entre ellos que son un " simple número" y nosotros "doctores" cuando los que son un "simple número" le dan de comer a toda una población cuyo esfuerzo diario cae en saco roto ?
Estas son algunas preguntas de millones que a diario nos hacemos.
Todas las respuestas a ellas pasan por la calidad de nuestro PB.
A medida que la composición del PB se transforma y desfigura en la relación sacrificio/satisfacción, tendiendo a 1 (uno), la escala mercurial de nuestro aconteciómetro irá aumentando.
Y al igual que la relación tierra-trabajo-capital, que son causas ori-ginarias de problemas reflejados en nuestro aconteciómetro, el PB es también causa, origen de nuestro índice de inflación.
18- ALTERACIÓN DEL GRADO DE IMPORTANCIA DE LAS NECESIDADES
El cambio en la calidad del PB está indudablemente dado por el adoctrinamiento lento pero sostenido de una sociedad para que busque, crea y mantenga necesidades de grados inferiores a las básicas y primarias, pero que son asumidas como básicas y primarias.
Cuanto menos necesarios son los productos y servicios mayor es el componente capital en la tríada anteriormente presentada (tierra-trabajo-capital) y por consiguiente mayor la influencia de éste para hacer del producto o servicio un elemento socialmente "imprescindible", de primera necesidad. Es así como el capital va asumiendo su condición de déspota de los otros dos elementos y desfigura y subyuga la escena mundial.
Hasta que la sociedad argentina no se saque de encima prejuicios como "que levantar bolsas en una playa de carga o realizar trabajos físicos es un esfuerzo inferior a moverse como un señorito con título entre infinidad de papeles", hasta que los oficios no sean equiparados, en términos de reconocimiento de utilidad social con las profesiones universitarias; hasta que cada uno de los habitantes de este país no aprenda a reconocer y respetar el esfuerzo útil de sus semejantes que están en producción, este, nuestro país, va a seguir siendo un pueblo que produce más, mucho más en bienes y servicios que poco rinden a la salud y al desarrollo de sus habitantes.
Un país en donde la distancia entre dirigentes y dirigidos va a seguir siendo de proporciones tales que los primeros sigan sin reflejar, interpretar y desempeñarse con el sentido común con que se desenvuelven los segundos.
19- EL SENTIDO COMUN: Unica ciencia para nuestro desarrollo
Es en el sentido común en donde está la coincidencia de un pueblo para aplicar sus principios y encontrar un destino mejor. Y es en el sentido común en donde está el gérmen de la recuperación para nuestras enfermedades mentales.
Un ejemplo: en nuestro país viven solo dos tipos de individuos que un día se sientan para decidir que es lo que van a hacer para seguir viviendo: después de larga plática, sin discusión, cada uno decide hacer algo. El individuo A va a encargarse de mirar al cielo para ver si llueve. El individuo B va a encargarse de salir a recolectar y cazar para que tengan algo con qué alimentarse.
Por supuesto que en esta relación A tuvo que convencer a B de que su trabajo era muy importante y era necesario para la función de B y éste en principio aceptó.
¿ Cuánto puede durar esta situación en la cual B se desloma trabajando y A mira hacia el cielo todo el día para ver si llueve y para poder avisarle a B que no puede salir a trabajar ?
Este ejemplo parece tonto, pero es la sensación de la mayoría de nuestros connacionales, aquellos que trabajan y que son conscientes de su utilidad, y de otros que están como A pero que se asumen en la postura de B.
A la pregunta, si una alteración cualitativa del PB puede incidir aumentando y disminuyendo la injusticia del sistema, la respuesta por lo anteriormente explicado es SI.
La respuesta a si este síntoma es visto por la sociedad en general es NO. La respuesta a si la sociedad siente y percibe esta injusticia es SI.
No es visto por la sociedad porque el proceso de acomodamiento a nuestro sistema fue un proceso de generaciones en donde poco a poco se le fueron tirando pautas que lo ideal, lo utópico, aquello que desde un principio habíamos explicado como un cambio en las reglas de toma y daca o del individuo de no poder amoldarse a su situación existencial, era posible conseguirlo o "superarlo" por medio de la bondad y generosidad y comprensión del tesorero de las monedas.
En definitiva, cuando la relación cualitativa del PB cambie hacia una mejor relación sacrificio/satisfacción, es decir que tienda a 0, las condiciones generales materiales van a cambiar y también esa sensación, socialmente generalizada, de que nuestro semejante es un inutil va a desaparecer; y es en ésto en donde el aglutinante social se puede encontrar y la identidad de un pueblo con un objetivo común se establece.
El asunto planteado respecto a la cantidad del PB es algo tan, pero tan visible al buen entender de cualquiera que parecería una cuestión de lunáticos reducir el mismo para solucionar el problema de cualquier sociedad.
Sin embargo leemos en los diarios y escuchamos con insistencia que el tesorero de las monedas lo recomienda como receta de diagnósticos graves. El por qué de esta recomendación no es tema para este artículo y por ello lo dejamos con interrogación. Si debemos crear una separación en esta afirmación de la reducción del PB, compuesto por dos sectores - uno el de bienes y servicios básicos, primarios y necesarios en donde la relación sacrificio/satisfacción está generosamente planteada- y el otro en donde los bienes y servicios son parasitarios y estériles para la sociedad. Se puede obviar el análisis del aumento o disminución de uno u otro para la salud social.
El punto aquí es el tiempo en el cual se debe realizar el acomodamiento. Si decidimos cortar al través con órdenes socio-económicas de sacrificio/satisfacción estériles para ir a buscar una mayor justicia general en un plazo muy corto, nuestra relación sacrificio/satisfacción no se va a ver alterada; el motivo es que el mercado nacional no tuvo tiempo para reacomodarse y absorber el sacrificio liberado de su función de esterilidad y hacia una función útil. Pero por el otro lado, el hecho de que las políticas nacionales no estén siquiera preocupadas por mejorar la relación hace que no vislumbremos un futuro ni siquiera igual al dramático presente que estamos viviendo.
Hay que reducir el PB en conceptos que implican poca satisfacción de necesidades básicas y primarias y en donde el resultado de la indicencia del capital corroa el esfuerzo de la tierra y del trabajo al punto de significar una preocupación existencial.
Hay que aumentar el PB en conceptos que impliquen una mayor satisfacción de necesidades básicas y primarias, aún si se debe aumentar el sacrificio en tierra y trabajo a límites de extenuación; sin olvidar en este punto que el capital como multiplicando es necesario y útil de un mayor y mejor resultados de los multiplicados ( la tierra y el trabajo) Lo que se sostiene es que bajo ningún punto de vista se puede dejar al capital traspasar su condición de complemento de la ecuación y que asuma una función de protagonista originario.
El monto absoluto del total del PB nunca puede disminuir, a pesar de trabajar en su transformación cualitativa, ya que es aquí en donde se refleja el numeral de mayor incidencia en el nivel de nuestro aconteciómetro y es causa original de la generación de acontecimientos no numéricos que por características de expectativa, especulación e incertidumbre no deberían general incrementos pero que, por un incorrecto punto de cálculo basado en el efecto y no en la causa hace que influyan multiplicando el desfazaje original causado por decisiones inflacionarias.
Hasta aquí uno podría preguntarse y decir que existen leyes económicas que están comprobadas y que habría que respetar en todo análisis de la situación nacional; pero la ansiedad y la mala intención de la pregunta debe ser borrada por la necesidad famélica de un pueblo sin orden, sin rumbo y con una gran preocupación por querer unir su fantasía de creerse un pueblo grande con su desesperada y compungida realidad de sacrificio diario con su amarga retribución.
20- SEGUNDA RESPUESTA A: ¿ En dónde está la falla ? Conocimiento del PB
Si hacemos un cálculo técnico de cómo en los últimos decenios se fue transformando la calidad de nuestro PB hacia zonas de poca satisfacción social, junto con el cálculo de la disminución absoluta del PB en relación a las necesidades reales de los habitantes, vamos a tener una cuantificación de la injusticia creada por objetivos subrepticiamente incorporados a la escena nacional.
COROLARIO
Como corolario al trabajo planteo lo siguiente:
1- El indice de inflación debe calcularse desde las causas que lo originan y no desde sus efectos resultantes, ya que la cadena causa efecto está significativamente incidida por acontecimientos de contenido altamente subjetivos y por corresponder, para plantear soluciones y generar cambios, debemos ir hacia las causas que generaron el problema.
2- Se debería calcular y divulgar periódicamente la transformación cualitativa y cuantitativa del Producto Bruto. Relacionar su incidencia en el efecto inflacionario agregado en el indice de inflación, sumando disminuciones del PB primario y restando sus aumentos, lo mismo que restando las disminuciones del PB no primario y sumando sus aumentos, por corresponder tal transformación a un cambio en la relación sacrificio/satisfacción que debe incidir en el concepto igual sacrificio, mayor o menor satisfacción de la población en su conjunto.
Haciendo una extensión de la solución propuesta, los efectos de su aplicación serían los siguientes:
A- Respecto al Indice de Inflación:
I - Se focalizaría la conciencia de los dirigentes y de la opinión pública en general en las causas que generan la inflación, obligando a las personas que toman decisiones inflacionarias a cargar con el peso de sus decisiones.
II - Se eliminaría gradualmente la sensación de culpabilidad pública de cada uno de los productores de bienes y servicios por querer defender sus intereses y además la sensación que es por ellos que se genera inflación, lo cual es cierto solo porque el cálculo del índice es incorrecto.
III - Al cambiar el enfoque general de visualización de la inflación se incrementaría el estudio técnico-científico de su origen y de su desarrollo.
IV - Se normalizaría el incremento general y específico de precios, por la pérdida del poder adquisitivo de la moneda, entre los distintos mercados que están influenciados por alteracciones que no hacen a la relación monetaria sino a la relación cualitativa y cuantitativa del PB. En este caso mercados que están deprimidos tendrían el mismo aumento o disminución que aquellos que están en alza.
B - Respeto al PB
Aquí se hace necesario una aclaración previa.
En países en donde existe inflación pero que no fueron tan castigados como la Argentina, las enfermedades físicas y mentales no tienen consecuencias mayores de desestabilización. Sus mercados están normalizados y la solución de un cáclulo y concientización de la influencia del PB y su calidad y cantidad en la normalización nacional no es necesaria. Pero, si la Argentina sigue viviendo es porque se supo amoldar a una existencia de supervivencia ante condiciones extremas de desorganización, cambio e ineptitud en la fijación de objetivos nacionales. Se cambió de pautas de existencia normales a pautas de existencia por supervivencia. Se cambió de normas y objetivos de coexistencia en "tiempos de paz" a normas y objetivos en "tiempos de guerra".
Es por éso que cuando comparamos al mundo en su conjunto y vemos a la Argentina muchos no comprenden como es posible que sigamos existiendo, sin haber ocasionado una explosión económico-social. Se hace imprescindible afianzar este punto del cambio en el PB en las mentes de todos los habitantes del país si es que realmente queremos ser parte de la convivencia mundial y de su desarrollo y futuro.
I - Se focalizaría mucho más el objetivo, en dirigentes y habitantes en general, respecto a la necesidad de aumentar la producción de productos y servicios primarios en desmedro de los no tan necesarios, haciendo del tema elemento de diaria discusión y aportando ésta a la consecución del objetivo nacional.
II - Se empezaría a valorar el esfuerzo (sacrificio) de los sectores de abastecimientos primarios en las conciencias de los habitantes y con ello el reconocimiento de su esfuerzo en función de la satisfacción de necesidades realmente prioritarias.
III - Fundamentalmente el procedimiento planteado llevaría a una paulativa transformación de la relación sacrificio/satisfacción permitiendo a los distintos mercados ir ajustándose para no provocar un efecto violento que en nada transformaría, como anteriormente se explicó, la incidencia de la relación.
IV - Se revalorizaría el esfuerzo de nuestro vecino respecto al esfuerzo que realiza transformado en bienes y servicios, al de un extranjero.
V - Se obtendría en forma inmediata una conciencia entre los objetivos que los habitantes del país exigen, sin distinción de banderías y los objetivos a desarrollar por los distintos gobiernos en funciones.
Por último, el correcto cálculo y puesta en práctica del índice de inflación y la divulgación y lanzamiento a la vida nacional del concepto Producto Bruto y su incidencia periódica de revaluación o devaluación de los precios relativos de bienes y servicios primarios y otros no tan necesarios va a permitir la fijación de pautas comunes a todos los habitantes de la Nación. Pautas que estén por sobre la política y que tiendan a la transformación y reajuste de nuestro actual sistema de vida.