Sistema Jurídico-legal

o Sistema Jurídico-Económico

José Hernández ya desde el siglo XIX nos aconseja en su Martín Fierro:

"Hacete amigo del juez

y no le dés de que quejarse...

Estamos a fin del siglo XX y aún los argentinos le tenemos miedo a los jueces. Durante toda nuestra existencia cívica tratamos al juez con temor, y en consecuencia a la policía con "paura".

En este tipo de relación ciudadano-funcionario judicial este último fue ganando y tomando terreno sobre el primero. Y al ganar espacio fue asumiéndose en una posición de omnipotencia.

En vez de sentir y tratar al juez y al policía como a personas que nos protegen, que nos guían, que se preocupan por nuestra seguridad y por la tranquilidad de vivir en familia, de trabajar para nosotros y para la sociedad, cada vez que pensamos o sentimos que un juez está cerca, o que un policía se nos arrima sentimos ... y pensamos... "paura" -miedo-.

¿ Vamos a entrar en el siglo XXI con la misma relación y el mismo miedo ?

¿ Vamos los argentinos a seguir viviendo sin seguridad, temiendo, sin justicia verdadera, enmarañados en un intríngulis de leyes que solo benefician a los de adentro, a los que son del aparatik institucional ?

Es cierto: hay jueces buenos y jueces malos, hay policías buenos y malos. De la misma manera, que por un tiempo, en un cajón de manzanas, hay buenas y malas; hasta que, si hay algunas malas, y no se sacan a tiempo... todas se pudren.

Yo me pregunto: pueden convivir las buenas con las malas sin estropearse.

Yo pregunto: hay jueces y policías corruptos, por cuánto tiempo las manzanas se pueden mantener buenas.

Yo pregunto: puede una manzana buena arreglar a una mala dentro del mismo cajón.

Yo me pregunto: por qué las manzanas que dicen ser buenas conviven y no sacaron a las que conocen que están podridas.

¿ Cómo solucionaría usted el problema ?

¿ No sacaría usted a las manzanas buenas y las pondría en un nuevo cajón ?

Exactamente éso es lo que tenemos que hacer todos los argentinos. No podemos dejar en manos de los funcionarios judiciales no corruptos arreglar a los corruptos. El sistema no lo permite, por lo menos no lo permite en el tiempo y en la forma en que la "necesidad inmediata social argentina lo requiere".

Todos los argentinos tenemos que armar un Nuevo Cajón Jurídico-Legal, y todos los argentinos tenemos que sacar las manzanas buenas y descartar las manzanas podridas.

Mientras sigamos el consejo impreso, y que ya nos vienen costando muchísima sangre, del Martín Fierro de: -Hacete amigo del juez y no le dés de qué quejarse" los argentinos vamos a seguir viviendo en la "época del cuatrerismo y de los malones", dejando que lo que debería ser el tercer poder institucional: el Poder Judicial, através de un sistema jurídico-legal que le dé sentido a la Democracia y a la seguridad jurídica y social y a la orientación moral y ética a sus ciudadanos se transforme en el Primer Poder: el Poder de los Jueces, de los brujos, através de un sistema Jurídico-Económico que rompe cualquier intención de Democracia y nos dá y nos muestra al mundo como un pueblo paupérrimo, un pueblo pobrísimo y lamentable ejemplo de la creación y de la convivencia culta y civilizada.

Los invito a gestar una democracia real y verdadera Una Democracia de Participación Directa. Una democracia en donde las decisiones descansen en el Demos Todo, en la gente que sabe hacer, y que sabe decir, y no en los "re-presentantes" que a nadie re-presentan más que a ellos mismos y a sus grupos de interés".

Dejar que todo siga igual o que lo "arreglen" los políticos o los funcionarios públicos de turno es literalmente:

Un Suicidio Colectivo a Muy Corto Plazo, como se viene viendo, sin mucho observar por cierto, con lo que le está pasando a la educación general de nuestros hijos, a nuestro sistema de salud, de retiro, de trabajo, de producción de bienes y servicios.

Sin nombrar por supuesto a "nuestra in-justicia nacional".

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