9- Cuando puede tira la pelota afuera

Es maravilloso como en las relaciones que tenemos entre los argentinos «nos gusta tirar la pelota afuera y volver a sacar». Como si todo lo dicho, hecho o expuesto de nada valiera o se diluyera con el simple acto de «que uno mismo, sin considerar al otro, quiere olvidarlo». Uno se relaciona y pareciera que se pierde consistencia y perspectiva que «el otro» es un ser humano como uno y que lo que se hace con «el otro» es para considerarlo y para respetarlo como siendo uno mismo.

Cuando nos enseñan «amarás a tu prójimo como a ti mismo» comienza no por «el amor y lo celestial» sino por el respeto y la consideración por el otro, por las cosas del otro y por las acciones conjuntas mínimas y cotidianas del convivir diario.

Cuando nos enseñan «no le hagan al otro lo que no te gustaría que te hagan a tí» no se habla de que no lo mates, no le robes, o no cumplas o dejes de cumplir los 10 mandamientos como condición extrema en la relación sino que significa que «comiences» con las pequeñas e insignificantes cosas de la relación cotidiana.

Pero las enfermedades sociales que hemos adquirido nos cachetean una y un millón de veces como víctimas de situaciones en donde el otro se relaciona una y otra vez habiendo tirado la pelota afuera cuantas veces le pareció sin importarle si en el juego hay una, dos, mil o un millón de personas jugando el mismo partido.

Las reglas sociales se arman, se rompen, se recomponen a piaccere de cada uno de los jugadores que están discapacitados para ver, oír o sentir al otro, como lo había escrito al principio.

<< Anterior - Siguiente >>
PaginaPrincipal  Manual II  Manual III  Libros   Ladrillos   EmailsActuales   
Conceptos Claros  Organizarte Cívicamente